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Poda de la wisteria, el peral y la abelia

Poda de la wisteria, el peral y la abelia

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En nuestra terraza tenemos que realizar la poda de una wisteria, un peral y una abelia que durante años han estado abandonas. Iñigo Segurola nos enseña cómo hacer la poda de la wisteria, el peral y la abelia. ¡No os perdáis! 

La poda de la wisteria

La wisteria o glicina es una planta trepadora que florece cada primavera y debemos podar todos los años. Para maximizar la floración suele ser aconsejable realizar la poda descrita tres veces al año: durante la primavera, el verano y el otoño, es decir, en pleno crecimiento de la planta. 

1. Poda de formación: guiar los nuevos brotes vigorosos por la estructura y eliminar los del tallo. 

2. Poda de mantenimiento: en julio. Reducir todos los nuevos brotes a cinco o diez centímetros de longitud. 

3. Poda de mantenimiento: en octubre. Reducir todos los nuevos brotes a 5 centímetros de longitud. 

En la poda de la wisteria procederemos a cortar las ramas con chupones, esas ramas que tengan posible brotes, desde la base. Así, las flores saldrán en las yemas más pequeñas de las ramas y trataremos de mantenerlas para conseguir una mayor floración. Realizaremos cortes por encima de esas yemas, pero reduciremos el volumen general de la glicina a la mitad.

La poda del peral

En esta terraza también tenemos un peral que no ha sido podado durante mucho tiempo, por ello predominan las ramas cortas portadoras de las yemas de flor. Esto hace que el peral se llene de peras muy pequeñas, prácticamente insignificantes. Por tanto, tendremos que hacer una poda que equilibre las yemas de flor y las yemas de madera. Una poda que será bastante drástica, sobre todo a la hora de eliminar ramas finas, pero asegurando siempre que dejamos un número de yemas de flor que garanticen la fructificación del peral durante este año. Después tendremos que aplicar una pasta cicatrizante en las heridas que le hemos ido generando.

La poda de la abelia

Por último, vamos a podar la abelia para rebajar el volumen que ha adquirido el arbusto. Con una tijera de dos manos vamos a ir rebajando el volumen, pero garantizando que queden hojas verdes y que su aspecto continúe siendo atractivo. 

Con la poda de la wisteria, el peral y la abelia esta terraza ya ha quedado completamente rejuvenecida y solo nos quedará abonar las plantas con un abono específico para cada especie. 

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