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Cómo podar un grosellero

Cómo podar un grosellero

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Os mostramos cómo podar un grosellero para cosechar unas estupendas grosellas. No te pierdas las explicaciones en este briconsejo de jardinería.

A continuación os vamos a enseñar cómo se realiza correctamente la poda de un grosellero. Si tuviésemos que podar cualquier otro frutal, sería lo mismo. Antes de podar cualquier árbol frutal, lo primero es saber en qué tipo de brotes aparecen las flores que luego van a dar la fruta. Por ejemplo: en el caso de los kiwis, el fruto aparece en los brotes del año. Por eso, hay que hacer severas podas para que aparezcan brotes del año y así tener muchos frutos.

En este caso, tenemos una planta de un grosellero que no ha sido podado nunca. Observamos que hay muy pocos brotes vigorosos del año anterior. Lo que abundan son los pequeños brotes de poco vigor. Esto es señal de que la mata se está envejeciendo.

Lo que tenemos que hacer es equilibrar todo el porte de la planta. Es decir, hay que realizar cortes serios sobre las ramas viejas con poco vigor y así provocar un crecimiento de brotes vigorosos. Pero hay que tener en cuenta que siempre hay que dejar yemas pequeñas que son las portadoras de flor (las que darán las grosellas).

A la hora de hacer la poda, tendremos que cortar siempre sobre una yema que nos garantice un crecimiento que vaya abriéndose en copa. En definitiva, hay que buscar el equilibrio entre los brotes nuevos y vigorosos y los brotes viejos y sin vigor. Además, hay que lograr abrir la mata para que así los racimos de grosella queden bien expuestos a la luz.

Por otro lado, las ramas que hemos obtenido de la poda del grosellero, si las introducimos en la tierra, pueden reproducirse. Gracias a la técnica del acodo, lograremos nuevas plantas del grosellero para tener nuestras propias grosellas. Estos frutos, aparecerán en primavera y podremos disfrutar de ellas una vez hayan madurado, ya de cara al verano.