Suelos y abonos

¿Qué es la clorosis férrica?

¿Qué es la clorosis férrica?

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La clorosis férrica es un problema que se presenta al cultivar algunos tipos de plantas. En este briconsejo, Iñigo Segurola nos explica en qué consiste la clorosis férrica y cómo tratarla.

Uno de los problemas con los que nos podemos encontrar a la hora de cultivar plantas de tierra ácida (plantas acidófilas) como los rododendros, las azaleas, las camelias o las hortensias es la clorosis férrica. Todas estas plantas requieren un sustrato de pH ácido o de lo contrario no podrán absorver el hierro presente en la tierra. Es decir la absorción de hierro se bloqueará.

Cuando hay carencia de hierro en la formación de la hoja, la molécula de la clorofila no puede proporcionar el verdor característico. Por eso que la clorosis férrica se manifiesta con un amarilleamiento de las hojas, excepto en la nervadura que se mantiene verde.

Equilibrar el pH

Para solucionar este problema debemos equilibrar el pH del sustrato de la planta, añadiendo un sustrato de pH ácido o aportando quelato de hierro. Este producto está específicamente formulado para aportar la dosis de hierro que necesitan estas plantas. Solo hay que espolvorear el contenido de un sobre en la base de la planta y después regarla para que lo absorba. Las plantas pronto recuperarán su color verde característico.

No obstante, es fácil prevenir este problema utilizando un sustrato adecuado para plantas acidófilas. Es decir, un sustrato ácido. También hay abonos específicos para este tipo de plantas, que no tienen sales y, por lo tanto, no suben el pH de la tierra (no basifican el pH). A la hora de regar estas plantas lo mejor es evitar aguas duras, que contienen una gran cantidad de cal, que subiría el pH de la tierra y podría provocar clorosis férrica. Lo ideal es regarlas con agua de lluvia.