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Gatos obesos

Gatos obesos

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La alimentación de nuestros gatos nos preocupa. Hay quienes consideran que darles comida casera es lo mejor, otros en cambio, prefieren un balanceado completo y equilibrado.

Los gatos son animales sensibles por naturaleza, en especial delicados en sus vías urinarias. Una mala alimentación no sólo se nota en un pelaje opaco y poco suave, sino que es un indicador de que su fisiología no está yendo por buen camino.

Existe en el mercado una amplia variedad de balanceados, las líneas Premium y súper Premium que poseen todas las proteínas, ácidos grasos, vitaminas, minerales que nuestras mascotas necesitan en el porcentaje justo. Tenemos desde alimentos secos, semihúmedos y húmedos, según las necesidades particulares de cada caso.

Una de las preocupaciones habituales de los dueños de los gatos, es la frecuencia y cantidad de comidas. La cantidad de alimento, que necesita cada gato, depende de su edad peso y raza, estado, actividad y diferencias propias.

Las necesidades individuales de alimento son tan variables, que el único criterio a seguir, es servir la cantidad que mantenga constante el peso normal del gato adulto, ya que un exceso ocasiona obesidad.

Desde ya, una preñada o lactante necesita más calorías y un gato que suele andar por ahí necesita más que otro que esté confinado en la casa. Las temperaturas ambientales extremas, las enfermedades y generalmente el estrés, aumentan también las necesidades calóricas.

Los gatos viejos tienden a necesitar menos calorías y, si son obesos, las necesitan todavía en menor cantidad. En términos generales, podemos resumir la racionalización del alimento de la siguiente manera:

  • Gatitos hasta 30 semanas de edad: 30 gramos de alimento seco/ día/ kg de peso.
  • Hasta 40 semanas de edad: 20 gramos, alimento seco/día/Kg. de peso.
  • Adultos Inactivos: 20 gr., alimento seco/día /Kg. de peso.
  • Activos: 25 grs. alimento seco/día/Kg. de peso
  • Hembra preñada: 30 gr., alimento seco / día / Kg. de peso
  • Hembra lactante: 70 gr., alimento seco / día / Kg. de peso.

Ahora el tema está en darle la ración adecuada que sugieren estos alimentos, porque sino caemos en una enfermedad muy importante como lo es la obesidad.

Las mascotas obesas no sólo son mascotas que no siguen la estética o formas actuales, son mascotas enfermas. Con el transcurso de los años, se agravan las enfermedades ocasionando serios problemas de salud.

Las causas que llevan a la obesidad en un felino son múltiples. Tenemos factores hereditarios de tipo genético, relacionados con la raza, sexo, esterilización, periodos más largos de sueño, comportamiento del sistema nervioso, endocrino, metabólico, la alimentación y el tipo de vida que su gatito lleve.

Generalmente la obesidad se desencadena por dos factores clave: uno es que el gato ingiere más calorías de las que su cuerpo gasta y el otro es que realiza menos actividad física de la que el cuerpo necesita para quemar grasas.

La obesidad es producto de un exceso de energía que se ha tenido que convertir en grasa por alteraciones del equilibrio de entrada y salida de energía corporal.

Muchas veces el dueño de la mascota es el último en darse cuenta de lo que está sucediendo, aunque los resultados estén a simple vista. La rutina de verlo a diario hacen que no notemos el problema hasta que éste se muestra en forma muy pronunciada. Entonces, para detectar los comienzos de la obesidad es recomendable pesar a la mascota periódicamente y llevar un registro. También se aconseja la visita al médico veterinario para hacer controles y chequeos de rutina entre los cuales está evaluar su condición física, análisis de hormonas relacionadas con la obesidad, etc.

Consejos para evitar que tu gato engorde

  • Evitar el exceso de alimentación, los balanceados indican en los paquetes cuál es la ración aconsejada según el peso y la edad.
  • Si usted nota que su gatito tiene sobrepeso o presenta un ligero aumento del mismo, puede considerar la alternativa de un alimento reducido en calorías.
  • No abusar de los snacks o golosinas, utilícelos sólo a modo de premio.
  • También es importante el ejercicio, que su felino todos los días tenga su cuota de mimos y juego que lo pongan en movimiento.
  • Olvídese del viejo mito de que un gato que come mucho es un gato más fuerte o más sano, esto es absolutamente falso y equivocado.