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Terapia con leones marinos

Terapia con leones marinos

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Mascoteros asiste a una terapia asistida con leones marinos para niños con discapacidad donde realizan juegos en los que se trabaja la atención, psicomotricidad, comunicación...

Una psicóloga nos explica en qué consiste la terapia asistida con leones marinos con niños con síndrome EP, una enfermedad congénita que afecta a la estática y psicomotricidad y a la capacidad de comunicación, que se da con mayor frecuencia en niñas. Los peques van acompañados de su familia a la terapia que se usa como sistema alternativo de comunicación para que se adapten a otro idioma que no sea el lenguaje oral.

La compenetración entre la psicóloga y el entrenador de leones marinos debe ser absoluta para lograr los mejores resultados. En todos los ejercicios que se realizan en la terapia se trabaja la movilidad, atención, y comunicación no verbal y órdenes, pueden dirigir ellos al animal. Los juegos se transforman en trabajo con un gran valor terapéutico, positivo tanto para el animal como para las personas.

Algo más sobre la terapia con leones marinos
  • Las terapias asistidas con leones marinos están dirigida a colectivos desfavorecidos, ya sea por cuestiones sociales o enfermedades degenerativas o discapacidad física.
  • Antes de cada sesión se sientan las bases de la terapia, según el tipo de síndrome de los pacientes, y se establecen las actividades y objetivos de cada jornada.
  • Existen tres fases: los juegos preparatorios sin animal, unos minutos de relajación para recibir al animal, y lo más esperado por los pacientes, la interacción con el león marino.

En la terapia con niños con niños con síndrome EP se realiza como juegos preparatorios un puzzle ilustrativo de los diferentes mamíferos marinos para que, a nivel cognitivo, aprendan a colocar las piezas en el lugar adecuado. Después, en el agua se realizan unos juegos relajantes previos a la entrada del animal como tener que tocar el corcho del color que se les indique o repetir las vocales mientras flotan en el agua. El momento más esperado por los niños es la entrada del león marino, se saludan y se tocan siempre esperando su turno, marcar pautas como no tocar hasta que lo indique el entrenador ayuda a trabajar el autocontrol de los niños. Con ejercicios de utilizar solo la mano derecha o la izquierda van aprendiendo la lateralidad. Con el ejercicio de la pelota se consigue un mantenimiento de la atención y coordinación psicomotora (sujetar y lanzar la pelota). El acercamiento progresivo al animal les ayuda a relajarse y quitar miedos.

Uno de los resultados que se consigue es el descenso en los parámetros de despertares nocturnos, así como mejoras en la dificultad para conciliar el sueño del niño. Los datos certifican mejoras en la vida y bienestar de las personas que siguen estas terapias. Para los padres es una satisfacción ver cómo su hijo avanza.

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