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Hurón doméstico

Hurón doméstico

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El hurón doméstico es un animal de cuerpo alargado y carácter curioso al que le gusta explorar.

  • Mascota: Hurón
  • Familia: Mustélidos (Mustelidae)
  • Grupo: Carnívora
  • Origen: Desconocido
  • Tamaño: 30 cm.

El hurón doméstico (Mustela putorius furo) pertenece a la familia de los mustélidos (Mustelidae), dentro de la orden Carnívora. No deben ser, por lo tanto, confundidos con los roedores que pertenecen a una familia diferente (Rodentia). Posiblemente sea descendiente del Turón salvaje, pero no se sabe con certeza el origen de este animal.

En Egipto se usaban como cazadores de ratones hacia el año 3500 a. C. pero su domesticación llegó más tarde con el fin de utilizarlos para la cacería de conejos. Este deporte, que comenzó en el Norte de África, se introdujo posteriormente a Europa y Asia. Finalmente los hurones llegaron hasta Estados Unidos en el año 1700, para controlar roedores. Fue a finales del siglo XIX cuando comenzaron a utilizarse como mascotas.

Rasgos físicos del hurón

El cuerpo alargado y delgado del hurón, junto con sus cortas patas y la extrema flexibilidad de su columna vertebral, le proporcionan la agilidad necesaria para acceder a los más pequeños recovecos sin ninguna dificultad. Además, utiliza sus largas uñas para trepar por cualquier sitio o para cavar. Sus ojos son pequeños y oscuros, sus orejas muy cortas.

Los hurones miden alrededor de 30 cm. y pesan de 1 a 2 kilos, aunque los machos pueden llegar a doblar la talla de las hembras. En verano pierden mucho peso corporal, hasta un 50%, recuperándolo en invierno.

Tiene dos capas de pelo; la interior es más corta, suave y espesa que la exterior. Los colores son muy variados y determinan las razas. Podemos encontrar el albino, con los ojos rojos y la nariz rosada, el chocolate o el canela entre los más comunes.

Otra de las características más destacables del hurón es su fuerte olor, sobre todo en época de cría, momento en el que este olor se intensifica.

Comportamiento del hurón

Los hurones son increíblemente curiosos y les encanta explorar todos los rincones en busca de cosas interesantes. Son muy ágiles, rápidos y buenos escaladores, por lo que se escapan con mucha facilidad. Todo esto les convierte en excelentes ladrones, que intentarán hacerse con aquellos objetos que llamen su atención, sobre todo los más brillantes, ruidosos o comestibles. Además, son tercos y obstinados, si se empeñan en conseguir algo no dejarán de intentarlo hasta conseguirlo. Les encanta jugar y son muy amigables tanto con los humanos como con otros animales.

Algunos hurones pueden morder al dueño por miedo, juego o porque hayan sido maltratados anteriormente y se sienten amenazados. Para evitar que esto ocurra hay que intentar acostumbrar al animal al contacto físico y tranquilizarle si está asustado. Si le muerde no intente soltarlo ya que apretará aún más su presa, lo mejor es llamar su atención con un ruido fuerte o meterle bajo el chorro de agua.

Alimentación del hurón

Es muy importante cuidar la alimentación del hurón y proporcionarle una comida acorde con sus necesidades, ya que su intestino es muy corto y no tiene la misma facilidad para sintetizar sustancias como otras mascotas.

Es carnívoro, por lo tanto, las proteínas animales y las grasas son indispensables en su alimentación. Lo más recomendable es adquirir una comida específica para él en un comercio especializado.

También le gusta mucho la fruta, como el plátano y la uva (sobre todo las pasas), pero no la digiere bien, así que lo mejor es proporcionársela sólo de vez en cuando a modo de premio o golosina.

Reproducción del hurón

Los hurones alcanzan la madurez sexual a los 6 meses y la gestación dura alrededor de 40 días. Durante este tiempo la hembra necesita estar tranquila y aislada, ya que se vuelve muy agresiva. Las camadas suelen ser de 4 a 10 individuos, que al nacer desprenden un fuerte olor agrio y dependerán de la madre durante el primer mes de vida.

Mantenimiento y cuidados del hurón

El hurón requiere mucha atención por parte del dueño. Si corretea en libertad por la casa su curiosidad y ganas de explorar le llevarán al encuentro de numerosos peligros que habrá que evitar. Las ventanas deben estar cerradas, ya que podría escalar por las cortinas o los muebles para cruzarlas, y los recovecos o posibles salidas al exterior deben estar bloqueados. Asimismo hay que procurar no dejar a su alcance productos que puedan resultar tóxicos como los propios de la limpieza del hogar, ni pequeños objetos o cables que puedan morder.

Pese a que el olor característico de los hurones es muy fuerte, no necesitan bañarse muy a menudo ya que se acicalan ellos mismos. No obstante, cuando es muy intenso, se pueden bañar utilizando un champú especial para ellos y agua caliente, pero sólo cuando sea indispensable. Más de una vez al mes les causa sequedad en la piel y comezón.

Por otra parte, hay que vigilar el crecimiento de las uñas y cortarlas con frecuencia para que no sean excesivamente largas y se le enganchen en cualquier sitio. También hay que revisar las orejas y limpiarlas periódicamente, para que no contraigan enfermedades (otitis externa, ácaros).

Son propensos a las infecciones de las vías respiratorias y a las cataratas. Son muy susceptibles a los cambios bruscos y a las situaciones estresantes, por lo que hay que intentar mantener un ambiente equilibrado y tranquilo.

Su rincón de la casa debe estar bien acondicionado y adaptado a sus necesidades. Si vive en una jaula, debe ser grande y tener varias áreas diferenciadas. Por un lado, es aconsejable que tenga una caja de arena, como la de los gatos, para que haga sus necesidades, aunque para ello es necesario entrenarle. También debe tener una zona de juego, con hamacas o tubos donde pueda ejercitarse. Para dormir necesita un lugar escondido y oscuro, que se puede crear con ropa vieja. El comedero y el bebedero deben estar bien fijos a los barrotes de la jaula para evita que el hurón vierta su contenido.

Hay que protegerlo de la luz directa y de las altas temperaturas (27-30 ºC), pues no las aguanta. La temperatura óptima para esta mascota es de 15 a 21 ªC, con una humedad media.