Dieta sana

Yodo en el organismo

Yodo en el organismo

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Yodo en el organismo. Consejos para prevenir el déficit de este mineral mediante el consumo habitual de sal yodada en nuestra alimentación.

El yodo es un mineral que es absorbido en el tracto intestinal y trasportando a través de la sangre hasta la glándula tiroides. Esta glándula es fundamental para nuestro organismo porque regula el consumo de energía de nuestro cuerpo. Si sufrimos un déficit de yodo podemos padecer cansancio, desánimo, ganancia de peso y sequedad cutánea. Por eso es importante consumirla de manera habitual.

Hay muchos alimentos en los que podemos encontrar este mineral, el pescado (sobre todo el azul), verduras y hortalizas como el ajo, la cebolla o las setas.

Dos fuentes importantísimas son la sal yodada y la sal marina sin refinar. Por eso es muy importante incluir estos alimentos en nuestra dieta. La cantidad recomendada diaria es de 150 microgramos.

Además de a través de los alimentos, otra forma de que este mineral se adhiera al cuerpoconsiste enpasear por la playa. El yodo de la orilla del mar es muy beneficioso para nuestro organismo.

Datos e importancia del yodo en nuestro organismo
  • El yodo es el mineral imprescindible para la glandula tiroides. Las enfermedades producidas por la deficiencia de este mineral se denominan, trastornos por deficiencia de yodo. Estos trastornos son muy frecuentes en la población.
  • La principal y casi exclusiva fuente de yodo son los alimentos de origen marino. En la actualidad, existe déficit de yodo más o menos intenso en casi todos los países de Europa Occidental. En nuestro país, los datos de las encuestas nutricionales revelan la necesidad de incrementar el consumo de pescado entre toda la población, pero de forma especial entre los niños y las mujeres embarazadas.
  • La defiencia de yodo durante el embarazo tiene una importante repercusión en el desarrollo intelectual de niño y es la causa nutricional más frecuente de la deficiencia mental y parálisis cerebral. Además, provoca hipoacusias en el recién nacido y en defectos de agudeza visual en algunas ocasiones. La erradicación de estos trastornos constituye una prioridad mundial en Salud Pública por sus consecuencias sobre el desarrollo cerebral de los niños que nacen en zonas donde existe un déficit de este mineral.
  • Hace años que la OMS (Organización Mundial de la Salud) comunicó que " La deficiencia de yodo es, después de la inanición extrema, la causa mundial más frecuente de deficiencia mental. " La OMS y UNICEF han propuesto que uno de los objetivos del milenio, y si es posible para el año 2015, se haya erradicado la deficiencia de yodo a nivel mundial. 6) Yo misma durante mis años de actividad científica y todo mi equipo, hemos investigado y apoyado en la prevención y erradicación de la deficiencia de este mineral.
  • Hay una organización internacional sin ánimo de lucro dedicada totalmente a solucionar este problema. Es la ICCIDD (International Council for the Control of Iodine Deficiency Disorders) que trabaja anivel mundial para que desaparezca la deficiencia de yodo en todos los países. En España, varios profesionales de la salud trabajan en el Grupo de expertos de tratornos por Deficiencia de yodo y disfunción tiroidea.
  • Afortunadamente, esta deficiencia es sencilla de corregir, pues basta llenar todos los saleros familiares con sal yodada y procurando hacerla accesible también a los animales domésticos.
  • La prevención de las alteraciones por deficiencia de yodo se puede lograr mediante el consumo habitual de sal yodada. En España a partir de 1983 se regula legislativamente mediante un decreto la yodación de la sal. Se establece una concentración de 6 mg de yodo por 100 gramos de sal, autorizándose su distribución en paquetes de 1 kg para uso como sal de mesa. Esta sal yodada puede adquirirse habitualmente en la mayoría de establecimientos de alimentación, no hace falta receta médica.
  • En los paquetes de sal yodada debe aparecer claramente “SAL YODADA” y la composición de 60 mg/ Kg de sal (6 mg/100 gramos). Debe quedar muy, muy claro que la Sal MARINA no es equivalente a la sal yodada. 

* Consejos de: Gabriela Morreale de Escobar, Doctora en bioquímica, y Premio Severo Ochoa por su trabajo sobre el yodo