Dieta sana

Kéfir para regenerar la flora intestinal

Kéfir para regenerar la flora intestinal

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El kéfir es un producto lácteo fermentado excelente para regenerar la flora intestinal y regular el tránsito intestinal. Aprende a cultivar kéfir y aprovéchate de sus fantásticas propiedades.

El kéfir es un hongo curativo en forma de nódulos unidos, de apariencia similar a una coliflor pero de textura esponjosa, que contiene bacterias probióticas y levaduras. Se cultiva de forma casera y de él se obtiene la leche ácida fermentada que nosotros bebemos.

Hay 3 tipos de kéfir: de leche, agua o té. El kéfir de agua es similar a una limonada y el de té como una bebida de hierbas. El kéfir más común es el de leche, se nutre de ella y la fermenta, transformando la lactosa en ácido láctico. El resultado es una bebida ácida parecida al yogur con excelentes propiedades digestivas.

Son microorganismos vivos en constante crecimiento. Los nódulos se parten por gemación hasta duplicar su tamaño requiriendo mayor espacio y alimento. Entonces hay que separar un poco de la madre kéfir, un trozo que podremos ofrecer a otra persona para que lo cultive. Y es que la tradición del kéfir se transfiere de dueño a dueño. ¡No lo tires y regálalo!

Propiedades del kéfir
  • Digestivo. El kéfir es más digestivo que la leche ya que al fermentarse se descompone en nutrientes más simples. Las personas con cierta intolerancia a la lactosa la toleran mejor.
  • Regenera la flora intestinal. Aporta microorganismos que compiten contra las bacterias del organismo.Previene de putrefacciones intestinales y las transforma en fermentación láctica. Se aconseja beber kéfir en tratamientos antibióticos.
  • Regula el tránsito intestinal. Reduciendo además el riesgo de cáncer de colon. El kéfir suave es algo laxante.
  • Mejora la absorción y asimilación de los nutrientes. Permite sintetizar componentes esenciales para el organismo como la vitamina K o vitaminas del grupo B. Es rico en calcio, fósforo y potasio. Además el kéfir aumenta el valor biológico de las proteínas de la leche.
  • Reduce los niveles de colesterol.
Cultivo casero del kéfir
  • En un recipiente de cristal de un litro con cierre hermético, vierte 3/4 de litro de leche de vaca o cabra (mejor fresca) a temperatura ambiental (no más de 35º para no alterar las levaduras y bacterias del kéfir) y 2-3 cucharadas de nódulos de kéfir. Si prefieres hacer kéfir de agua sustituye la leche por la misma cantidad de agua.
  • Tapa y deja reposar a temperatura ambiente para que fermente. Espera mínimo 24 horas antes de colar si quieres que un kéfir suave (laxante) o 36 horas para un kéfir más fermentado (efecto astringente).
  • Cuela los nódulos de kéfir y retira el líquido resultante para beber.
  • Después de colar, mete de nuevo los nódulos en la botella para agregar más leche y volver a cultivar.
  • Evita que los materiales en contacto con el kéfir sean de aluminio, porque el ácido del kéfir puede hacer que transfiera las partículas nocivas de aluminio al alimento. Mejor, recipiente de vidrio y colador de plástico.
  • Lava el hongo y el recipiente con agua mineral tibia una vez por semana, deja el kéfir sumergido en agua mineral 12 horas. Si hay algún nodulo que amarillea, retíralo.
Conservación del kéfir
  • Consumo diario. Una vez preparado el kéfir de leche bébelo lo antes posible, mejor en crudo y sin hervir para aprovechar sus propiedades. Puedes endulzarlo con miel o azúcar o prepara un batido con frutas. Si no lo vas a acabar en el día, consérvalo en la nevera.
  • Si vas a estar fuera 3-4 días...Se puede dejar en leche o agua con azúcar en la nevera.
  • Si vas a estar fuera meses... Escurre el kéfir, sécalo y congélalo. Aguanta meses, después hay que descongelarlo poco a poco en la nevera y rehidratarlo con agua mineral con azúcar unos días antes de volver a cultivarla.