Psico

4 pautas para convivir con adolescentes

4 pautas para convivir con adolescentes

Autor:

Convivir con adolescentes. ¿Tú hijo o hija está en plena pubertad? ¿No sabes cómo comunicarte con ellos? Te damos las 4 pautas que no debes olvidar para sobrellevar mejor esta fase.

La adolescencia es un período en el que las hormonas toman el control de los cuerpos y provocan grandes cambios, tanto a nivel físico como psicológico. Se considera una etapa tan significativa como complicada, el tránsito de infante a adulto resultará difícil tanto para los propios teenagers como para aquellos que los rodean. Si bien los cambios físicos y aparentes en el cuerpo serán causantes de problemas de aceptación y autoestima, aquellos relacionados con el comportamiento, las actitudes y en definitiva, la personalidad, no quedará libre de causar disgustos.

El no saber estar, así como no conformarse y aceptarse con sus nuevos cambios físicos y conductuales, hará que actúen de manera brusca, contradictoria y diferente a los años predecesores. El rechazo hacia sí mismos y hacia el resto será un sentimiento con el que todo adolescente convivirá, así como lo impondrá en la convivencia, causando el desgaste afectivo en las relaciones parentales. El establecer la mínima comunicación resultará en muchas ocasiones imposible, por lo que cuando la rebeldía se atenúa y no exista forma de que cumplan las normas y calmen su comportamiento, será necesario establecer contacto directo con profesionales, ya sean orientadores y/o profesores en el instituto, o psicólogos expertos en terapias juveniles que logren comunicarse con ellos, escucharlos y saber llevarlos. Para evitar llegar a dicho extremo os damos varias pautas básicas que muchas veces pasamos por alto dado que perdemos la calma y perseverancia.

4 pautas para convivir con adolescentes

1. Respetar la intimidad del adolescente es básico para no acabar de destruir del todo la comunicación entre las partes. Su habitación se convierte en esta etapa de su vida en su lugar más preciado, en la que desconectar del mundo y donde puede llegar a sentirse autónomo e independiente, por lo que el proponer como algo normal y bueno el llamar a la puerta antes de entrar, fomentará la confianza y el bienestar entre ambos.

2. Aceptar que la comunicación en esta fase será limitada será el primer paso para evitar discusiones y conflictos. El convertir las conversaciones en interrogatorios será motivo de disputa, saber a dónde va, con quién y por qué son las preguntas que todo padre quiere saber, pero el saber realizarlas en los momentos oportunos y no de forma tan directa te hará ganar puntos en vuestra relación. La conversación en los trayectos en coche se considera positiva entre padres, madres y adolescentes, ya que no se sienten intimidados y presionados dado que no existe contacto visual durante todo el tiempo de conversación.

3. Establecer las normas en conjunto hará que se sientan valorados y más adultos. El contar con ellos, por ejemplo, para establecer los horarios de llegada exponiendo argumentos claros y ofreciendo recompensas por su cumplimiento, así como debatir las consecuencias si se incumple lo establecido. El que estos diálogos se establezcan en situaciones calmadas y sin alteraciones será vital para llegar a acuerdos neutros y favorables para todos.

4. Fomentar afecto y respeto así como otros valores como la honestidad, la responsabilidad o el compromiso seguirán siendo tareas que todo padre o madre debe inculcar. A pesar de que la distancia será mayor con los hijos e hijas en esta etapa, mostrarles afecto les ayudará a cuidar su autoestima.

Tags relacionados salud psicologia