Embarazo

Depresión durante el embarazo

Depresión durante el embarazo

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Al menos una de cada 10 mujeres sufren depresión por el embarazo. Las expectativas personales y sociales, o los cambios hormonales pueden influir en cómo llevarlo.

Hay personas que tienen muy claro que no podrían ser felices sin ser madres o padres, se marcan como objetivo en la vida el tener hijos y dedican mucho tiempo a dicho fin. Pero cuando estas personas cumplen su deseo, llega un punto en el que se pueden plantear varias cuestiones: ¿Qué vamos a hacer? ¿Qué va a ocurrir? ¿Realmente lo esperado se ha llevado a cabo? ¿O no?

Se puede poner el ejemplo de quien hace una carrera, con la esperanza de que esta cambie sus vidas y vayan a mejorar. Durante muchos años persiguen ese objetivo y una vez que lo alcanzan se pueden encontrar con una realidad muy diferente a la que imaginaban. En el caso de los embarazos, muchas parejas cuando consiguen su objetivo se dan cuenta de que comienzan a surgir algunos problemas. Para empezar, la mujer de repente nota muchos cambios físicos y psicológicos como cansancio, miedo, náuseas, dudas. Por ello, la pareja se puede resentir. Aquello que prometía tanta felicidad, como es tener un hijo, tiene las dos caras. Tiene su parte positiva y negativa. Esto muchas veces crea depresión ya que se ha puesto demasiada ilusión, a veces, incluso con una falta de realismo. Cuando uno se encuentra con la parte negativa del embarazo a veces podríamos decir que 'nos caemos' en la realidad.

Es muy importante que cuando una pareja quiere tener hijos piense si lo hace por fomentar la felicidad de la pareja o como complemento a una felicidad ya existente.

Se crea una situación contradictoria porque cuando pensamos, 'yo quiero tener un hijo y este hijo me va a hacer feliz' nuestras expectativas para ser felices están centradas en ese objetivo. De esta manera, no estamos centrados en nosotros ni utilizamos nuestros recursos para obtener la felicidad, sino que ponemos todas las expectativas fuera de nosotros. Esto va a tener un precio porque estamos dejando de valorar al otro y de ser valorados, es decir, la felicidad se está buscando fuera de los miembros de la pareja y esto a veces también afecta mucho a la relación.

Cuando somos felices en pareja, porque llevamos una vida feliz, ayudamos a consolidar mucho la autoestima y consolida la relación de pareja. Sin embargo cuando la felicidad nos la tiene que dar un tercero, en este caso un hijo, a veces dudamos de si somos capaces de hacernos felices a nosotros mismos y mutuamente.

Además de las razones emocionales, los cambios hormonales que se producen en el organismo durante estos meses pueden producir ansiedad y depresión, aspectos que conviene consultar y controlar con el médico para mantener la salud física y emocional durante el embarazo y evitar el riesgo de tener un parto prematuro.

Estos son algunos consejos para la depresión durante el embarazo.