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Cuándo decir a tus hijos la verdad sobre los Reyes Magos

Cuándo decir a tus hijos la verdad sobre los Reyes Magos

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Cuándo decir a tus hijos que los Reyes Magos no existen, una pregunta que muchos padres se hacen y que dependerá de la situación concreta que viven cuando nos lo plantemos y la forma de ser del niño.

Si estás leyendo este artículo una de dos: o eres un padre que no sabe cómo y cuándo decir a sus hijos que su Majestades los Reyes Magos de Oriente son en verdad los padres; o bien, eres un niño que sospecha que “algo está pasando” y necesitas descubrir la realidad.

Los primeros días del año muchos padres se recorren todas las tiendas de juguetes para cumplir los deseos de los más pequeños de la casa. Y van a cabalgatas. Todo para que sus hijos vivan la verdadera magia de la Navidad para ellos: la llegada de los Reyes Magos. O del Olentzero en Euskadi, el Tió de Nadal en Cataluña y Aragón o Papá Noel en otros lugares.

Pero los niños crecen y es cuando los padres nos planteamos desvelar el secreto mejor guardado a nuestros hijos: los Reyes Magos no existen, son los padres. Si es que no lo han descubierto ya, por supuesto. Según los psicólogos la mejor edad para dar este paso es cuando los niños tengan entre 7 y 11 años ya que lo entenderán mejor porque piensan de manera abstracta.

Hay niños que prefieren que no se lo cuenten nunca y padres que deciden que sean ellos quienes se enteren y no romper así la magia que les envuelve en estas fechas. A los padres que piensen que sus hijos se pueden enfadar con ellos por haberles engañado durante tanto tiempo tienen que saber ningún niño ha padecido secuelas ni les ha guardado rencor según varios estudios psicológicos realizados. Por lo tanto que no tengan miedo. Aunque el enfado del primer día al conocer la noticia puede hacer que te lo pienses.

Al no saber cómo reaccionarán los niños podemos arriesgarnos a que lo descubran por sí solos y desmentirlo o directamente contárselo. Depende de la mentalidad del niño, su madurez, su forma de ser, etc. Nadie conoce mejor a los hijos que sus padres.

Lo mejor es dejar que suceda poco a poco, no de manera brusca e impactante. Buscamos que lo entiendan, lo procesen y no se desilusionen. Aunque seguramente algún amigo o compañero de clase se lo contará. Y lo desmentiremos… o no. Pero si se lo contamos nosotros podemos convertir a nuestro hijo en “ese que va contando por ahí lo de que los Reyes Magos son los padres”.

Un consejo: si un día llega a casa y te dice a ver si es verdad que los Reyes Magos son los padres no le digas sí o no; evalúa su sospecha, deja que piense y que te cuente qué cree. Si ves que lo tiene claro, cuéntale la verdad y hazle ver que la Navidad no son solamente los Reyes Magos y sus regalos. No tiene que enfadarse, ya que lo has hecho con la mejor intención del mundo.

Aunque si son todavía pequeños y te da pena contarles la verdad siempre estás a tiempo de alargar su creencia. Puedes decirles que los Reyes Magos tienen ayudantes que van con ellos la noche del 5 al 6 de enero para que puedan repartir todos los regalos. Que eso es la magia que hace que todo sea posible. Y en cierto modo lo utilizaremos para hacer que se porten bien o coman todo, por poner un ejemplo: “Si no te portas bien no te van a traer regalos los Reyes Magos” o “Cómete el puré porque te están viendo los Reyes Magos”.

Y tú ¿cuándo y cómo te enteraste de que los Reyes Magos no existen?