Prevención y cuidados

Prevenir la diabetes

Prevenir la diabetes

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¿Sabías que llevar una vida sana puede reducir en un 60% la aparición de diabetes? 

La diabetes es un proceso crónico y progresivo que se caracteriza por presentar hiperglucemia o tasa elevada de glucosa en sangre. Es una enfermedad frecuente que afecta al 6-10% de la población. Se calcula que en 2008 unos 347 millones de personas en todo el mundo tenían diabetes, cifra que se prevé que se duplique en los próximos 20 años  En España es la tercer causa de muerte entre las mujeres y la séptima en los hombres. Se calcula que la padecen un 6,2 % de las personas entre 30-65 años, el 10% entre los 30-89 años y hasta el 23% si existe edad avanzada, obesidad y antecedentes familiares de diabetes. Descubre los tipos, síntomas y tratamiento de la diabetes.

Tipos de diabetes
  • Diabetes tipo 1 (juvenil, insulinodependiente). Se caracteriza por falta de insulina por la destrucción de las células del páncreas que producen la insulina. La causa más común de esta destrucción es un proceso inmunológico. Representa el 10-15 % de todos los casos de diabetes y suele presentarse en la infancia o en la juventud de forma brusca, aunque puede presentarse en cualquier edad. Los síntomas (exceso de orina, de sed y de apetito, pérdida de peso, visión borrosa, mayor facilidad para tener infecciones...) se manifiestan de forma muy intensa.
  • Diabetes tipo 2 (del adulto, no insulinodependiente). Se caracteriza por una resistencia de los tejidos del organismo a la acción de la insulina. En la mayoría de los casos el pancreas secreta menos insulina, una reducción que se va agravando con los años de evolución de la diabetes. Representa el 85-90 % de todos los casos de diabetes y suele presentarse después de los 35-40 años aunque paralelo al incremento de la obesidad la edad de presentación cada vez es más precoz. Los pacientes suelen presentar obesidad (sobre todo en el abdomen), hipertensión, aumento de triglicéridos y reducción del colestrol "bueno". Los síntomas suelen ser leves o no existen.
  • Diabetes gestacional. Surge en el embarazo y desaparece tras el parto. 
Diagnóstico de diabetes

Para realizar el diagnóstico de la diabetes es necesaria una analítica para valorar la tasa de glucosa en sangre (glucemia plasmática) en ayunas. Las personas que presentan mayor riesgo de padecer diabetes son:

  • Todas las personas mayores de 45 años. Se les repetirá la analítica cada 3 años si el resultado es normal.
  • A edades inferiores o con más frecuencia (anual) si de dan alguno o varios de estos factores: obesidad, familiares de primer grado con diabetes (padres, hermanos), diabetes durante el embarazo (diabetes gestacional) o hijos que pesen más de 4 kg. al nacer, hipertensión arterial, colesterol HDL bajo y/o triglicéridos altos, y a quien previamente ya tenía alguna alteración de la glucosa sin llegar a diabetes.
Tratamiento de la diabetes

Seguir una alimentación adecuada y hacer ejercicio físico moderado puede reducir un 60% la aparición de diabetes tipo 2 en personas con alto riesgo de desarrollarla. Por eso, los programas de tratamiento de la diabetes intensivos se basan en estos 2 pilares, además de farmacoterapia y monitorización de la glucemia y cambios de conducta.

  • Dieta sana y ejercicio físico. El tratamiento de la diabetes tipo 1 y 2 se inicia siempre con los cambios terapeúticos en la alimentación y el ejercicio físico, dos partes fundamentales en la prevención y tratamiento de la hiperglucemia, de las alteraciones asociadas (obesidad, hipertensión y alteración de lípidos) y de las complicaciones tardías.
  • En la diabetes tipo 1, todos los pacientes necesitan insulina desde el diagnóstico. Las pautas de administración más habituales son las múltiples dosis (4 inyecciones al día) o bien con una bomba de insulina. Este sistema permite administrar de forma separada la insulina necesaria para la situación de ayuno y para evitar la hiperglucemia en las primeras cuatro horas después de las comidas, imitando lo que ocurre en las personas sin diabetes.
  • En la diabetes tipo 2, a diferencia de la tipo 1, la selección del tratamiento farmacológico es más difícil por tratarse de un proceso en el que las alteraciones varían mucho de una persona a otra, y también en la misma persona a lo largo de la evolución de la enfermedad. La mayoría de los pacientes inician el tratamiento sólo con alimentación y ejercicio pero, al evolucionar la enfermedad, resultan insuficientes y hay que añadir el tratamiento con hipoglucemiantes orales (pastillas) o con insulina.

La hiperglucemia crónica (glucemia elevada que no corregida durante mucho tiempo) produce alteraciones de diversas células, tejidos y órganos. Son complicaciones tardías que afectan a la retina de los ojos (retinopatía y cataratas), el riñón, los nervios, las arterias del corazón (angina de pecho, infarto de miocardio), del cerebro (embolias), de las extremidades inferiores (dificultad para caminar por falta de circulación sanguínea en las piernas)... Un tratamiento intensivo de las alteraciones de la diabetes puede reducir más de un 50%las complicaciones.