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Dona sangre y salva vidas

Dona sangre y salva vidas

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Donar sangre es regalar vida. Puedes salvar casos de anemia, hemofilia, leucemia o enfermos de cáncer. La sangre es imprescindible en trasplantes de órganos, intervenciones quirúrgicas, accidentes...¡Si tienes una vena solidaria hazte donante!

La sangre es indispensable para la vida. La sangre realiza las siguientes funciones vitales:

  • Respiratoria: Transporta el oxígeno desde los pulmones hasta las células y el anhídrido carbónico desde éstas hasta los pulmones.
  • Nutritiva: Transporta sustancias nutritivas (glucosa, sales, agua...) provenientes de la digestión.
  • Excretora: Recoge los residuos y desechos para ser eliminados.
  • Defensiva: Protege al organismo contra las enfermedades.
  • Reguladora: Mantiene en equilibrio el agua del organismo y la temperatura corporal.

La disminución de su volumen o la alteración de sus componentes o de alguna de sus funciones, pueden poner en peligro a la persona. El problema es que, siendo tan necesaria, la sangre no se puede fabricar. No hay sustituto artificial para ella y la única manera de conseguirla es mediante la donación voluntaria y altruista de personas solidarias. Además, la sangre no puede ser almacenada y tiene fecha de caducidad ya que sus componentes tienen una duración limitada. Por ello, las donaciones deben ser continuadas.

Todos los días debe recogerse un número determinado de donaciones para atender las necesidades de los hospitales. Tu sangre puede salvar vidas y ayudar en casos de anemia, hemofilia, leucemia o enfermos de cáncer cuyas plaquetas se destruyen con tratamientos de quimioterapia. Además, la sangre es imprescindible para realizar transplantes de órganos e intervenciones quirúrgicas y también en accidentes, hemorragias, quemaduras...

Necesidad de donantes

En España faltan donantes. Se necesitarían 50 donaciones anuales por cada 1.000 habitantes y actualmente la cifra está en torno a 38 donaciones. En nuestro país se recogen al año 1.600.000 donaciones, realizadas por 1.300.000 personas, que son sólo el 3% de las personas que podrían hacerlo. Y es que según el censo de población española (44 millones de habitantes), un 66% (casi 29 millones) se encuentra en el intervalo de edad (18-65 años) en el que se puede donar.

¿Quién puede ser donante de sangre?

El principal requisito para donar es la voluntad de cualquier persona para realizar un acto desinteresado y solidario. No obstante, existen una serie de condiciones, exigidas por ley, motivadas por la necesidad de proteger tanto la salud del/la donante como la del/la paciente que recibe la sangre.

Requisitos generales:

  • Haber cumplido los 18 años.
  • Pesar más de 50 kg.
  • Sentirse bien.
  • No estar en ayunas.
  • No haber donado sangre en los últimos dos meses. (Los hombres pueden donar 4 veces en un año y las mujeres 3, dejando siempre dos meses entre cada donación).

SÍ pueden donar las personas que:

  • Tengan la menstruación, si se sienten bien.
  • Tomen anticonceptivos orales.
  • Hayan tomado aspirina y antiinflamatorios. En este caso se deberá avisar al/la médico.
  • Sean alérgicas al polen, polvo... si no han tenido una crisis grave en el último año.
  • Acupuntura con material desechable.
  • Con hipertensión arterial, incluso con medicación: se puede donar si en el momento de la donación los niveles están correctos.
  • Sean alérgicas a los antibióticos.

NO pueden donar aquellas personas:

  • Enfermas de hepatitis B o C, Sida, sífilis y todas aquellas enfermedades que se transmiten por sangre.
  • Diabéticas insulinodependientes.
  • Epilépticas.
  • Con enfermedades graves.
  • Enfermas crónicas.

Temporalmente, NO pueden donar:

  • Los/as que hayan sufrido una intervención quirúrgica: deben esperar una semana en el caso de cirugía menor y cuatro meses en el caso de cirugía mayor.
  • En el caso de fiebre superior a 38º hay que esperar quince días tras su resolución.
  • Si le han practicado una endoscopia: cuatro meses.
  • Acupuntura sin material desechable: cuatro meses.
  • Si se ha vacunado: de la gripe, no hay que esperar; de hepatitis, cinco días; varicela, rubéola, sarampión, parotiditis... hay que esperar veintiocho días.
  • Si se han realizado viajes a países tropicales: consultar al/la médico.
  • Si se han hecho tatuajes, pendientes, etc.: cuatro meses.
  • Embarazos: Durante el embarazo no se puede donar y después hay que esperar seis meses. También en caso de aborto.
  • Personas que convivan en el mismo domicilio con enfermos/as de hepatitis B o C deben esperar hasta cuatro meses después de finalizar la convivencia.
  • Si se ha realizado cualquier actividad o conducta de riesgo, acciones en las que puede existir contacto de sangre con sangre como el intercambio de cuchillas, jeringuillas, cepillos de dientes; mantener relaciones sexuales que impliquen penetración sin la utilización de preservativos; tatuajes, acupuntura sin las medidas higiénicas adecuadas, etc.

Ante la sospecha de una conducta de riesgo se evitará la donación en el plazo de cuatro meses. El médico será quién decida quién puede o no donar según el reconocimiento al que somete al donante.

¿Cómo es el proceso de donar sangre?

La donación de sangre es un proceso rápido y sencillo:

  • 1. Información. El/la donante recibe una breve documentación que debe leer antes de realizar cualquier otro paso. Esta documentación hace referencia, entre otras, a cuestiones relacionadas con el VIH/Sida.
  • 2. Cuestionario de autoexclusión. Este cuestionario pretende proteger tanto la salud del/la donante como la del/la receptor/a, por lo que es muy importante rellenarlo con seriedad y rigor. Toda la información es confidencial.
  • 3. Inscripción administrativa. Se debe presentar el DNI.
  • 4. Entrevista médica. El/la médico comentará con el/la donante las preguntas del cuestionario, comprobando su estado de salud y posibles actividades de riesgo. Realizará una toma de constantes y decidirá la donación.
  • 5. Prueba de hemoglobina. Consiste en tomar una gota de sangre del dedo para valorar si el/la donante tiene anemia.
  • 6. Extracción (con material estéril y de un solo uso): Se recogen 450 cc. (cantidad máxima que se puede extraer a una persona que pese 50 kg.) en un sistema cerrado de bolsas cuádruples que contienen líquido anticoagulante. Durante la extracción, la bolsa permanece en una balanza cuya misión es agitar la sangre para mezclarla con el líquido anticoagulante y controlar el volumen de la extracción.
  • 7. Refrigerio. Después de la extracción hay que reposar unos minutos y tomar líquidos.

Fuente: Cruz Roja Juventud

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