Prevención y cuidados

Consejos para prevenir la cistitis

Consejos para prevenir la cistitis

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En verano aumenta el riesgo de cistitis, la enfermedad más frecuente del aparato urinario en las mujeres.

1 de cada 4 mujeres padecerá cistitis a lo largo de su vida y supone el 10% de las consultas al médico de cabecera. La cistitis es la inflamación que afecta a la vejiga urinaria, mucho más frecuente en mujeres que en hombres debido a la longitud de su uretra (conducto que comunica la vejiga con el exterior) también es mucho más corta (5 cm en la mujer y 20 cm en el hombre) por lo que es más fácil que asciendan los gérmenes. Las bacterias que producen esta infección suelen proceder de los alrededores del ano y llegan a la uretra. En la mayoría de los casos se trata de la bacteria E.Coli al adherirse a la pared del tracto urinario.

Es importante tratar de forma completa cualquier cistitis, hasta días después de no quedar ni rastro de la infección, ya que si no se reproduce con mucha facilidad y puede provocar, además de otras cistitis, infecciones de otros órganos como los uréteres o el propio riñón (nefritis y pielonefritis).

Síntomas frecuentes de cistitis

  • Dolor y escozor al orinar (disuria).
  • Orinar con mucha frecuencia (polaquiuria).
  • Ganas de orinar con mucha frecuencia aunque luego no se expulse nada.
  • Muchas veces se acompaña de fiebre.

Precauciones para evitar cistitis

  • Se recomienda una dieta a base de frutas, verduras, hortalizas y nada de carne, huevos y cítricos. Más fibra en la alimentación diaria.
  • Beber abundante líquido, lo mejor, agua e infusiones. Si no nos hidratamos bien la orina se concentra más favoreciendo la aparición de cistitis. En verano con el calor debes aumentar la ingesta de líquido.
  • Buena higiene de la región genital. Pero no lavarse con jabón más de una vez al día.
  • No utilizar ropa ajustada y sí prendas de algodón para que transpire mejor.
  • Cuidar la higiene en el baño, sobre todo, en los lugares públicos, no sentarse directamente en la taza de sitios desconocidos y siempre tirar de la cadena antes.
  • ¡Cuidado con el frío! Hay que preservarse del frío ante una infección de orina, no sentarse en piedra fría ni andar descalzos.
  • No permanecer con la ropa mojada ya que favorece la contaminación bacteriana.
  • En las relaciones sexuales. La penetración puede irritar la vejiga urinaria, que está justo delante de la vagina, y esa irritación podría transformarse en cistitis. De hecho, el 80% de las infecciones urinarias se producen por las relaciones sexuales. El riesgo de infección es cuatro veces superior en las mujeres sexualmente activas y con el uso de anticonceptivos "tipo barrera" (preservativo, diafragma, anillo/esponjas/espermicidas vaginales). Para evitarlo, conviene orinar antes y después de las relaciones sexuales y hacerse un lavado con agua tibia y unas gotas de aceite de esencia de árbol de té y después secarse con secador de mano y no con toalla. También en estos casos puede ayudar la homeopatía con la Staphysagria.

En caso de contraer cistitis hay remedios naturales de ayuda como infusiones, zumos y baños de asiento.