Prevención y cuidados

Protege tu piel en la piscina

Protege tu piel en la piscina

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Además de los efectos del sol, el agua de la piscina también tiene riesgos para la piel en verano. ¡Protégete y disfruta del agua sin sustos!

En nuestras visitas a la playa, la piscina o los ríos en verano, a veces prestamos toda nuestra atención a proteger nuestra piel del sol, algo totalmente imprescindible si queremos prevenir la aparición de problemas como manchas solares, quemaduras o melanomas. Pero el agua también tiene sus riesgos para la piel y puede provocarnos infecciones y pequeños sustos si no tomamos las medidas necesarias.

Uno de los problemas más comunes en las piscinas son los hongos, microorganismos que provocan infecciones como la onicomisosis, que puede causar la destrucción de la uña y provocar infecciones de piel. Para prevenirlos es aconsejable secarnos a conciencia una vez que terminamos de bañarnos, evitar ir descalzos por el borde de la piscina y siempre pasar por la ducha al salir de la piscina. Tomar el sol también puede provocar la aparición de hongos en zonas de sudoración excesiva, para evitarlo aplica polvos de talco en las zonas de mayor sudoración.

El cloro también puede darnos más de un dolor de cabeza en la piscina. Se utiliza para desinfectar el agua, pero como daño colateral puede dañar la piel, el pelo, las uñas y las mucosas de los bañistas. Para evitarlo es aconsejable tomar una ducha al salir para retirar los restos de cloro y aplicar una crema hidratante después de bañarnos, pues el cloro puede secar, agrietar y descamar la piel. Además del cloro, el contacto con el cobre del agua de la piscina puede provocar que tu pelo adquiera un tono verdoso, un problema dermatológico que se elimina lavándose el pelo con champú después del baño.

Si la piscina es al aire libre, hay que tener en cuenta que el agua refleja parte de los rayos del sol, por lo que no debemos descuidar la protección solar durante el baño en el mar o la piscina. No basta con habernos aplicado la crema solar al llegar a la piscina, hay que procurar reponer la protección tras los baños pues los protectores solares no son resistentes al agua y perderemos la protección una vez que nos bañemos.