Prevención y cuidados

Fajas para el dolor espalda

Fajas para el dolor espalda

Autor:

Las fajas ayudan a para corregir la postura y prevenir dolores o lesiones de espalda. Descubre qué tipos hay y sus usos.

Cuida tu espalda y evita dolores manteniendo posturas correctas, cargando poco peso y realizando ejercicios de espalda y estiramientos o deportes sin impacto como natación. Además, para prevenir o aliviar el dolor de espalda las fajas pueden ser un refuerzo de gran ayuda. Hay diferentes tipos de fajas según el uso que se les vaya a dar: fajas preventivas, laborales y de calor.

Fajas preventivas y laborales

Las fajas preventivas son las más suaves que permiten todo tipo de movimientos, gracias a los flejes flexibles de la parte posterior de la faja que sujetan la zona lumbar. Estan hechas de goma e incluyen finas líneas que facilitan las transpiración. Al colocarlo la etiqueta debe ir en la parte superior de la espalda, y debemos asegurarnos que la cruz de goma está bien centrada y estirada, no debe quedar ningún fruncido, para eso hay que elegir bien la talla.

Las fajas laborales son ideales para aquellas personas que tienen que levantar pesos durante la jornada o hacer grandes esfuerzos. Son algo más rígidas que las preventivas y, al igual que éstas, tienen un cruce de refuerzo en la espalda. En los costados están previstas de 2 flejes para sujetar los lumbares, en la parte delantera cuentan con dos tiras para ajustarlas y evitar que la faja se suelte al hacer esfuerzos. Al colcoarla es importante colocarla de forma que el cruce quede en el centro, etirando de los lados y cerrándola con el velcro y ajustando con als dos tiras.

Tanto las fajas preventivas como las fajas laborales deben colocarse desde la altura del coxis y en la parte delantera debe librar el estómago, se aconseja quitar la faja durante las comidas.

Fajas de calor

Las hay de diferentes alturas y distintos materiales como lana o algodón. Son las más almoldables a nuestro cuerpo ya que se colocan de forma tubular, son muy elásticas y no oprimen. Ideales para trabajar a baja temperatura o para alivir el dolor. El calor tiene efecto relajante, alivia el malestar, contracturas y tensiones musculares bloqueando la transmisión de señales de dolor al cerebro, aumentando el flujo sanguíneo que facilita la llegada de nutrientes de la sangre a la espalda y reduciendo la rigidez.

Tags relacionados salud tonificar espalda prevención