Remedios naturales

Ginkgo, hojas para la circulación y semillas para el asma

La medicina tradicional china utiliza las semillas comestibles del gingko par algunos tipos de asma, mientras que sus hojas se han popularizado en Occidente para mejorar la circulación.

Ficha de la planta ginkgo
  • Partes usadas: Hojas y semillas
  • Principales componentes: Hojas, glucósidos flavonam, bioflavona, betasitoesterol, lactones y antocianina. Semillas: ácidos grasos, minerales y bioflavonoides.
  • Acciones: Las hojas tienen acción vasodilatadora y estimulante circulatoria. Las semillas son astringentes, antifúngicas y antibacterianas.
Cómo utilizar la planta ginkgo

En extracto fluido, toma 1-3 ml (20-60 gotas) hasta 3 veces al día para los malestares relacionados con la circulación periférica, o para la arteriosclerosis cerebral de los ancianos.

En tintura, toma 3-5 ml (60 gotas. 1 cucharadita) 3 veces al día para los problemas del sistema cardiovascular. En general se combina con hierba doncella y flores de tilo de hoja pequeña para los problemas circulatorios o con meliloto para los venosos.

En decocción, toma una taza de decocción de las semillas, elaborada con 3-4 semillas en una taza de agua, 3 veces al día para la tos persistente y el asma. También se puede combinar en infusión con uña de caballo y hojas de morera.

En tabletas, ampliamente comercializadas y recomendadas para la falta de circulación, las varices y la pérdida de memoria.

Cómo plantar la planta ginkgo

Fósil superviviente, el árbol del gingko es el único miembro de su género y se remonta como mínimo a 200 millones de años. Los árboles son masculinos o femeninos y solo florecen si están lo bastante cerca entre sí. No es habitual hallar el árbol del gingko en la naturaleza, pero se cultiva extensivamente como árbol en parques y zonas ajardinadas. La mayoría de los árboles que se comercializan han sido cultivados a partir de esquejes de árboles macho; de modo que los árboles hembra son difíciles de encontrar.

El árbol del ginkgo prefiere los suelos fértiles y húmedos pero bien drenados a pleno sol. Se cultiva a partir de las semillas maduras recogidas de un árbol hembra en verano y plantadas después en semillero de cama fría, o de esquejes de tallo semiherbáceo durante el verano. Evita podarlos. Las hojas y frutos se recolectan en otoño.

Advertencia* Evita la combinación con la aspirina o warfarina. Las dosis elevadas de las semillas pueden causar irritaciones en la piel y jaquecas. Uso restringido en algunos países.