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6 consejos para cuidar tu piercing

6 consejos para cuidar tu piercing

Unos sencillos pasos para mantener la zona del piercing limpia y evitar, de esta forma, posibles infecciones y futuras complicaciones

Dedicar unos minutos al cuidado de la zona, donde recientemente te has hecho un piercing, es fundamental para evitar infecciones y posibles complicaciones en un futuro. Para ello, es esencial que lleves a cabo una buena higiene. Por otro lado, es importante que tengas muy presente que un piercing es una perforación en la piel y que, por tanto, la zona necesita cuidados especiales para que cicatrice de forma correcta. Un proceso con el que hay que tener paciencia, pues en ocasiones puede ser más lento de lo deseado.

1. Lávate las manos

Antes de tocar la zona del piercing es esencial que te laves las manos. Las manos son una de las partes del cuerpo con más bacterias y microorganismos.

2. Retirar con cuidado la costra que se ha formado alrededor del piercing

A medida que la herida vaya cicatrizando, es habitual que empiece a aparecer costra en la zona. Para quitarla, utiliza un bastoncillo de algodón humedecido con agua para que se ablande y, de esta forma, poder quitarla sin realizar ningún tipo de esfuerzo. De lo contrario, el piercing podría infectarse y la zona de alrededor irritarse.

3. Limpia la zona con agua y jabón

Elimina cualquier tipo de bacteria de la zona con agua y jabón para evitar que el proceso de cicatrización se complique. Una vez hayas terminado de limpiarlo, aclara bien la zona para que no quede ningún resto de jabón en el orificio.

4. Evita utilizar maquillaje, cremas y lacas durante el proceso de cicatrización

El contacto de este tipo de productos con la zona del piercing aumenta la posibilidad de que aparezca una posible infección. Deberás esperar un tiempo hasta que la herida cicatrice y puedas volver a utilizar alguno de estos productos sin necesidad de correr ningún riesgo.

5. No te quites el pendiente

Es recomendable que no te quites el pendiente hasta que el profesional que te ha realizado el piercing te lo indice. Ese periodo de tiempo tiene especial relevancia porque durante este tiempo la herida cicatrizará y se reducirá el riesgo de sufrir algún tipo de infección. ¡Que las prisas no te jueguen una mala pasada!

6. No uses ropa ajustada sobre el piercing

El roce de la ropa puede favorecer la aparición de bacterias y, como consecuencia, alargar el proceso de cicatrización de la herida. Evita que el piercing entre en contacto con cualquier elemento que no forme parte del proceso de curación, pues una herida sin cicatrizar puede infectarse muy fácil. ¡Ten cuidado!

Seis sencillos pasos con los que mantener la zona del piercing bien cuidada y protegida. Asimismo, desde Hogarmania te recomendamos que, en caso de tener cualquier duda o complicación, no dudes en acudir a un profesional.

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