Hogarmania.com
Hogarmania.com

Cuerpo

Exfoliación e hidratación para una piel radiante


Una piel limpia, libre de impurezas y brillante requiere de dos cuidados básicos: exfoliación e hidratación.

Te contamos qué es la exfoliación de la piel, por qué es importante la exfoliación, qué tipos de exfoliación hay y algunos consejos que no te puedes perder. ¡Luce una piel sana y cuidada!

Seguro que, en más de una ocasión, has escuchado hablar de la exfoliación como una de las partes claves del proceso de cuidado de la piel. Pero, ¿qué es la exfoliación y por qué es importante?

Te contamos qué es la exfoliación de la piel, por qué es importante, qué tipos de exfoliación hay y te damos algunos consejos para la exfoliación facial y corporal que ¡no te puedes perder!

¿Qué es la exfoliación de la piel?

Una mujer se exfolia la piel de las manos.La exfoliación es un proceso natural con el que se eliminan las células muertas e impurezas de la piel. La exfoliación corporal se recomienda, por lo general, realizar una vez a la semana. Eso sí, cada tipo de piel necesita una frecuencia distinta.

Una limpieza profunda de la piel que se recomienda, sobre todo, para pieles grasas o con acné para eliminar el exceso de sebo. Se debe realizar realizar entre dos o tres veces por semana, mientras que para las pieles secas una es suficiente. Demasiadas exfoliaciones puede irritar la piel, reduce las aplicaciones si observas algún tipo de enrojecimiento. Pero, ¿por qué es importante la exfoliación? ¡Lo vemos!

¿Por qué es importante la exfoliación?

En la línea con lo que hemos comentado previamente, la exfoliación es importante porque no solo sirve para limpiar la piel, sino que ayuda, de una manera indirecta, a reducir la aparición de arrugas, líneas de expresión y evitar que el rostro se muestre apagado. Y es que, teniendo en cuenta que la piel se ensucia por diferencias vías, es importante cuidarla y protegerla.

Una mujer se exfolia la piel con un guante mientras está en la ducha.

Por un lado, las impurezas externas derivadas del polvo o de la contaminación del aire pueden ser transferidas por contacto, por lo que se acumula en la superficie cutánea. Este tipo de suciedad puede agudizar la apariencia de las arrugas y líneas de expresión, dándole un aspecto más duro y profundo. De ahí la importancia de llevar a cabo, por lado, una exfoliación facial y, por otro, una exfoliación corporal.

Por otro lado, están los residuos cosméticos que, en demasiadas ocasiones no se limpian correctamente, lo que termina por convertirse en suciedad. A esto, hay que añadirle que la piel segrega constantemente sudor y grasa que se depositan en la superficie de la piel. En el caso de las pieles maduras, al ralentizarse el proceso de regeneración celular, se acumulan las células muertas y la piel adquiere un tono apagado.

Tipos de exfoliación

Según cuál sea su composición, podemos distinguir entre exfoliantes físicos, y, por otro, los exfoliantes químicos. Sin embargo, si se tiene en cuenta su aplicación, se puede hacer un diferenciación entre la exfoliación facial, la exfoliación corporal y la exfoliación capilar.

Exfoliantes físicos

Una mujer se exfolia la mano con exfoliante físico.Los exfoliantes físicos, también conocidos como exfoliantes mecánicos, son los exfoliantes que nos vienen a la cabeza. Los clásicos, los que conocemos todas. Están hechos por azúcares o microgránulos que, a través de una suave fricción, eliminan las células muertas de la superficie.

Exfoliantes químicos

Una mujer se exfolia la piel con un exfoliante químico. Los exfoliantes químicos son aquellos que están compuestos por ácidos orgánicos y la mayoría proceden de frutas y alimentos. Hablamos del ácido glicólico y ácido salicílico, entre otros.

Para evitar irritaciones, usa el exfoliante siguiendo al pie de la letra las indicaciones del producto y aplícalo suavemente con una esponja o guante de baño. Puedes preparar un exfoliante corporal con productos naturales, sólo tienes que mezclar el zumo de 2 limones y 3 cucharaditas de azúcar.

Consejos de exfoliación facial

Primer plano de exfoliante físico sobre el rostro de una mujer.La exfoliación facial es, probablemente, uno de los tipos de exfoliación de los que más hayas oído hablar. Aunque es un proceso muy necesario y sencillo de hacer, no se debe hacer todos los días. En caso de tener las pieles grasas o mixtas es recomendable hace una exfoliación facial 1 vez a la semana.

En pieles sensibles o secas, es recomendable hacer una exfoliación facial 1 vez cada quince días.

Si quieres saber más acerca de la exfoliación facial, no te puedes perder el artículo Cómo exfoliar la cara: trucos, beneficios y productos. En él te contamos, entre otros aspectos, cuáles son los beneficios de utilizar un exfoliante facial y cómo exfoliar la cara correctamente ¡en 3 pasos! ¿Te lo vas a perder?

Consejos de exfoliación corporal

Uno de los principales consejos a tener en cuenta antes de llevar a cabo una exfoliación corporal es que la ducha es uno de los sitios donde más cómodo resulta hacerlo. Además, es fundamental utilizar un producto que se ajuste a las necesidades de nuestro tipo de piel. Los especialistas recomiendan llevar a cabo dos exfoliaciones corporales por semana. De manera que facilitemos la renovación de la piel.

Tras la exfoliación, la hidratación de la piel con mascarillas

Las mascarillas faciales son ideales para eliminar las impurezas, humectar la piel y dejarla tersa y suave. En definitiva, para mantener la elasticidad y firmeza de la piel. Puedes utilizarlas como complemento del limpiador facial para conseguir los mejores resultados. Las más utilizadas son las de arcilla para el acné y las hidratantes para cualquier tipo de piel.

Una mujer se hidrata la piel con una mascarilla tissue.

Las mascarillas corporales son un refuerzo a tu hidratación diaria. Puedes preparar una mezcla natural de miel para aplicar sobre el cuerpo durante 10 minutos. Otra mascarilla casera muy hidratante es la elaborada con la pulpa de un aguacate maduro y una yema de huevo que deberás dejar actuar sobre la piel durante 30 minutos.

A la hora de elegir tu tipo de mascarilla tienes que conocer tu tipo de piel para saber cuáles son tus necesidades: Hidratación, limpieza, nutrición, etc. Existen en el mercado una gran variedad de productos que seguro se adaptan a tus necesidades. Aplícatelas una vez a la semana, después de limpiar y tonificar la piel.