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Cómo proteger la piel del frío

Cómo proteger la piel del frío

Autor: Hogarmania

Las bajas temperaturas provocan sequedad, irritación y envejecimiento de la piel. Descubre sencillos y prácticos trucos para evitarlo.

Con la llegada del otoño los días se vuelven más fríos. Las bajas temperatura producen deshidratación y sequedad en la piel. Por ello, es importante protegerla adecuadamente durante todo el invierno.

¿Cómo afectan a la piel las bajas temperaturas?

En invierno nos abrigamos para protegernos de las bajas temperaturas y evitar así los resfriados o la gripe. Pero, ¿si protegemos nuestra salud interna porque no hacemos lo mismo con la piel?

El frío es uno de los mayores enemigos de la piel, sobre todo de aquella más finas y sensibles. Los vasos capilares se contraen y disminuye la irrigación sanguínea. En consecuencia, las células reciben menos oxígeno y nutrientes. Esto hace que la renovación celular sea más complicada. El resultado es una piel mucho más apagada.

Otro de los efectos más adversos de las bajas temperatura sobre la piel es la disminución de secreción sebácea que provoca una falta de nutrición e hidratación. La dermis se vuelve más seca, tirante y sensible llegando a producirse la deshidratación de la misma. Esto también puede producir rojeces, pequeñas heridas o sabañones, entre otros.

Crema hidratante de manos. Crema hidratantes para manos secas y agrietadas por el frío.

Consejos para cuidar la piel y protegerla del frío

Te damos unos sencillos y prácticos consejos para cuidar y proteger la piel de los efectos adversos del frío:

1. Buena alimentación

Llevar a cabo una dieta saludable, rica en nutrientes, vitaminas y minerales, es fundamental para cuidar nuestra salud, tanto por dentro como por fuera. Así, son muchos los estudios que han demostrado los cambios visibles en la piel al eliminar de la dieta el azúcar, las grasas saturadas, los alimentos procesados, el alcohol y el tabaco.

Para una piel joven, tersa y luminosa la alimentación debe ser rica en frutas y verduras. También es importante consumir alimentos ricos en vitaminas A y C (cítricos, zanahorias o frutos rojos) y colágeno (manzanas, fresas, remolacha, apio, cebollas, pepino, leche de soja, queso, carne o pescado).

2. Piel limpia y libre de impurezas

El rostro es una de las zonas que más sufre la sequedad e irritación en épocas de frío. Antes de nada, es importante recordad que debemos realizar una limpieza facial dos veces al día, por la mañana y por la noche.

No utilices cualquier jabón, emplea un gel limpiador suave indicado para pieles sensibles y que sea lo más natural posible (sin parabenos, químicos…).

Para realizar la limpieza controla la temperatura del agua. Esta debe ser tibia, ni muy caliente ni muy fría. De hecho, el agua caliente puede dañar gravemente las capas externas de la piel y secarla mucho más.

3. Crema hidratante especial para cada tipo de piel

Después de la limpieza, hidrata el rostro con una crema hidratante adecuada para tu tipo de piel. En esta época del año, asegúrate de que la hidratante que utilices tenga principios activos regeneradores y reparadores, además de factor de protección solar.

Después de la limpieza facial, aplica una crema hidratante para mantener la piel suave y luminosa.Tras la limpieza facial, aplica crema hidratante para mantener la piel hidratada.

4. Maquillaje hidratante

A la hora de elegir una base de maquillaje adecuada debemos tener en cuenta cuál es nuestro tipo de piel. En función de si esta es sensible, seca o grasa nos convendrá utilizar una base u otra. Así, si tienes la piel seca y sensible te conviene utilizar productos con texturas calmantes, regeneradoras y antiinflamatorias que ayudarán a reducir la irritación y tirantez de la piel. T

También puedes optar por un protector solar con color o una bb cream. Estos productos poseen textura muy ligeras e hidratantes perfectas para combatir la sequedad e irritación de la piel durante el invierno. Recuerda que no sólo tenemos que proteger la piel del sol en verano, sino que también es muy importante hacerlo en invierno debido a los efectos dañinos que este puede provocar en nuestra pie, como, entre otros, la aparición de manchas o el envejecimiento.

5. Contorno de ojos y bálsamo labial

A parte de la crema hidratante de rostro y cuerpo, utiliza complejos hidratantes específicos para la zona del contorno de ojos y los labios. Estas son algunas de las partes que más sufren la sequedad e irritación pudiendo producirse pequeñas grietas.

Bálsamo labial para hidratar los labios y protegerlos del frío. Bálsamo labial para hidratar los labios y protegerlos del frío.

6. Crema hidratante de manos

¿En invierno se te secan e irritan las manos?, ¿te salen rojeces y hasta pequeñas grietas? Las manos son una de las partes del cuerpo más sensibles al frío. Además, si no las protegemos y cuidamos adecuadamente pueden verse cada vez más envejecidas. De hecho, ¿sabías que es la parte de la piel que antes envejece? Para evitar que esto ocurra utiliza una crema hidratante de manos varias veces al día. También puedes aplicarla por la noche para que esta ayude a hidratar y regenerar la piel mientras duermes.

7. Evita las altas temperaturas y los cambios bruscos

Es aconsejable que la temperatura del hogar no sobrepase los 22 grados. Las calefacciones concentran el colar y producen más sequedad e irritación en la piel si los ponemos a altas temperaturas.

Lo mismo sucede con el agua caliente. En la medida de lo posible intenta ducharte con agua tibia o no subir demasiado la temperatura para no quemar y resecar la piel.

Cómo proteger la piel del frío