Restauración

Reutilizar manillar y sillín de bicicleta

Reutilizar manillar y sillín de bicicleta

Autor: Bricomanía

Os proponemos hacer un trofeo de pared o un original perchero reutilizando un manillas y un sillín de bicicleta. ¡No os lo perdáis!

Si tenéis una vieja bicicleta y queréis deshaceros de ella fijaos en esta idea de reciclaje tan curiosa y original.

Se trata de una pieza que imita las clásicas calaveras de animales ornamentales. En este caso no hay ningún esqueleto, sólo un manillar y un sillín de bici.

Y además de ser un adorno para la pared los “cuernos” cumplirán la función de perchero.

Paso a paso para reutilizar manillar y sillín de bicicleta

Reutilizar manillar y sillín de bicicletaPaso 1
Comenzamos marcando y cortando una base de madera con la forma que queramos.

Reutilizar manillar y sillín de bicicletaPaso 2
A continuación introducimos el tubo central del manillar por la estructura inferior del sillín.

Reutilizar manillar y sillín de bicicletaPaso 3
Lo presentamos sobre la base de madera. Marcamos los que serán puntos de sujeción y otros dos más que necesitaremos para colgar la pieza en la pared.

Reutilizar manillar y sillín de bicicletaPaso 4
Realizamos los orificios con el taladro.

Reutilizar manillar y sillín de bicicletaPaso 5
A continuación lijamos bien toda la pieza y la protegemos con un barniz tinte.

Reutilizar manillar y sillín de bicicletaPaso 6
Cuando el barniz haya secado atornillamos unas abrazaderas en la base. En caso de que los tornillos sean demasiado largo los cortáis como hemos hecho nosotros.

Reutilizar manillar y sillín de bicicletaPaso 7
Colocamos el tubo del manillar sobre estas piezas y las completamos, primero una, desplazamos el manillar y colocamos la segunda abrazadera.

Reutilizar manillar y sillín de bicicletaPaso 8
Ahora ya sí podemos ajustar el sillín en la posición que queramos y hacemos lo mismo con el manillar.

Reutilizar manillar y sillín de bicicletaPaso 9
Sólo nos falta colocar con tirafondos este curioso “trofeo” en la pared, lo haremos a la altura adecuada para poder utilizarlo no sólo como elemento decorativo, también como un práctico perchero.