Seguridad alimentaria

Controlar el estado de los alimentos

Controlar el estado de los alimentos

Controlar el estado de los alimentos. Las bacterias que atacan a los alimentos pueden provenir de diversas fuentes y desarrollarse rápidamente si las condiciones son las óptimas para ello.

Los vídeos de Karlos Arguiñano
Sorteo de 5 cestas de Navidad Cocinatis

Aunque como consumidores no podemos evitar todos los factores relacionados con el estado de los alimentos, sí podemos controlar algunos como la higiene, la temperatura, etc.

A continuación, daremos una serie de consejos y recomendaciones con el fin de llegar a controlar los alimentos que entran en nuestra cocina:

Lavarnos las manos antes de empezar a cocinar y cada vez que dejemos un alimento para ponernos con otro, sobre todo si se alternamos crudos y cocinados.

A la hora de descongelar los alimentos, hay que evitar que permanezcan mucho rato a temperatura ambiente: es preferible meterlos en la nevera, en el microondas o cocinarlos directamente.

Los utensilios que empleemos para cocinar y que por tanto van a estar en contacto con los alimentos tienen que estar lo más limpios posible.

Cuando cocinamos un alimento y lo comemos inmediatamente no tiene porqué generar problema alguno, ya que el tratamiento térmico a eliminado gran parte de la carga bacteriana que pudiera tener. A pesar de ello, si el alimento cocinado lo guardamos para ir consumiéndolo a lo largo de los días, su esterilidad puede verse afectada por factores como cubiertos usados, superficies sucias, etc.

Por ello, es conveniente tener en cuenta las siguientes pautas:

- Tenemos que evitar que los alimentos crudos entren en contacto con los cocinados hasta el momento justo antes de servirlos.

- Si recalentamos un plato, no nos tenemos que conformar con templarlo, hay que calentarlo bien y asegurarse de que el calor (al menos 70ºC) llega a todos sus puntos.

- No hay que devolver las sobras al recipiente del que hemos sacado el alimento sino a otro limpio.

- Tampoco tenemos que dejar los platos cocinados a temperatura ambiente, lo mejor es meterlos lo antes posible a la nevera y cubrirlos para que no se les pueda caer nada encima.

Solamente hay que recalentar la ración que vayamos a degustar, no todo.

- Si vamos a tardar más de dos días en tomar un plato ya cocinado es mejor que se congele.

- La comida que se compra preparada y la descongelada es igual de sensible a los riesgos microbiológicos que la recién hecha, con lo que tendremos que tomar precauciones en todos los casos.

Además