Pastas y pizzas

Receta de Pasta rellena con mejillones

Receta de Pasta rellena con mejillones

Autor: Karlos Arguiñano

Receta de pasta rellena con mejillones, Karlos Arguiñano nos enseña todas las etapas para realizar un buen relleno para la pasta en forma de codillo que acaba gratinando. 

Ingredientes
  • codillos de pasta grandes
  • 1 K de mejillones
  • 2 cebolletas
  • 1 pimiento verde
  • 4 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de harina
  • 1 vaso de vino blanco
  • agua
  • aceite virgen extra
  • sal
  • pimentn picante
  • perejil picado
Elaboración de la receta de pasta rellena con mejillones

Limpia los mejillones y ponlos en una cacerola con el vaso de vino. Tapa y deja que se cocinen a fuego moderado hasta que se abran. Reserva el caldo, retira la carne de los mejillones y pica.

Pon a cocer la pasta en abundante agua hirviendo con sal y unas gotas de aceite, deja la pasta al dente para que no se rompa al manipularla. Una vez cocida, refresca y reserva.

Pica dos dientes de ajo, una cebolleta y el pimiento, ponlos a dorar en una sartén con un poco de aceite. Una vez cocinada la verdura, añade la harina y rehoga bien. Incorpora la leche a poquitos y sin dejar de remover. Sazona y cocina la salsa hasta que este bien espesa. Agrega los mejillones picados, media cucharada de pimentón y perejil picado. Mezcla bien y deja que repose.

Cuando el relleno esté templado, introdúcelo en una manga pastelera (puedes utilizar también una cucharilla) y rellena los codillos.

En una sartén con unas gotas de aceite dora dos dientes de ajo y la cebolleta. Añade un poco de harina, rehoga y moja con el caldo de la cocción de los mejillones (añade agua o vino blanco si la salsa necesita líquido). Agrega una buena cantidad de perejil picado, tritura y pasa por un colador.

Coloca en una fuente de horno los codillos rellenos, cúbrelos con la salsa y gratínalos durante 3-4 minutos. Sirve la pasta y decora con una ramita de perejil.

Consejo

Puedes congelar la pasta rellena cruda. Colócala en una placa enharinada y distribúyela de manera que quede un espacio entre una y otra. Cúbrela con una bolsa plástica y congélala. Mantenla en el congelador hasta el momento de utilizarla.