Tapizar una silla con el asiento estropeado

Descripción
Vamos a tapizar una silla para restaurarla. Para ello vamos a extraer el asiento anterior, generar uno nuevo mediante espuma y una nueva tela y a colocarlo en el armazón de la silla mediante grapas. Para ello necesitamos: tela nueva, espuma de 5cm de grosor y una grapadora para tapizar, preferiblemente eléctrica.
Hola a todas y todos. Soy Gabriela y soy una aficionada a la restauración. Desde pequeñita siempre he ayudado en casa a hacer pequeños arreglos a todo tipo de muebles dándoles un toque especial que les devolviera su encanto del pasado.

Sin enrollarme más, pasemos a la acción. En este pequeño artículo que me dispongo a escribir hoy voy a a explicaros cómo restaurar una silla antigua. Concretamente, vamos a aprender cómo tapizar de nuevo el asiento de una silla sustituyendo la tela y el interior por materiales nuevos, más cómodos y que nos duren muchos años más.

Voy a intentar explicarlo todo paso a paso sin dejarme nada, porque quiero que sea una guía que cualquier persona pueda hacer en su casa sin grandes problemas. ¡Empecemos!

Paso 1: Quitamos los tornillos y las grapas:

El primer paso será quitar las grapas, los tornillos y las típicas tachuelas que encontramos en los bordes de la silla y que sustentan la tela a la estructura.

Para cada sujeción habrá que usar una técnica específica. Por ejemplo, para las grapas podemos usar un quitagrapas, para las tachuelas unos alicates o un destornillador de punta plana y para los tornillos un destornillador. Es importante ser paciente e ir con cuidado para no romper la madera. Si la rompemos o deformamos la silla puede perder rigidez y además luego será más difícil encontrar un lugar para clavar los clavos o las grapas que nos permitan sujetar la nueva tela.

Al final siempre es recomendable usar unos alicates y hacer palanca suavemente para sacar las sujeciones sin peligro de dañar la madera.

Finalmente, una vez hayas retirado todos los anclajes, retira la tela, pero no la tires. Guárdala, porque nos servirá como patrón para medir la superficie de tela nueva que necesitamos.

Haz lo mismo con el panel de tela del respaldo, en caso de que tu silla también tenga revestimiento de tela en esa zona.

Paso 2: Preparamos las plantillas del interior de esponja

Aquí necesitaremos contar con nuestras pequeñas planchas de espuma. Es recomendable comprar de 3 tipos distintos, para que el efecto al sentarnos sea de mayor calidad. La base será de 4cm de espesor, la capa central de 2cm y la superior de 1,5cm.

Primero de todo, rescataremos el recorte de tela antiguo para ver la superficie que no debemos superar. Seguidamente, dibujaremos el contorno sobre la plancha de espuma que formará la base del asiento, la de 2 cm. Cuando tengamos delimitado el contorno, colocaremos sobre ella la de 1,5 cm, aunque dejaremos un espacio de entre 5 y 10 cm en los márgenes, de forma que esta capa quede dentro de la capa de la base y quede en forma de montaña. Finalmente, cubriremos con la capa de 1,5 cm toda la ?montaña?, para que uniforme y cuando pongamos encima el cubrimiento de tela no queden escalones poco estéticos.

Paso 3: Tapizamos la silla

El tapizado es el último paso del proceso y el que marcará la diferencia a nivel estético. Es importante elegir correctamente el material que cubrirá la silla para asegurarnos que conserva su identidad y no nos queda mal. Existen una gran variedad de opciones: algodón, lino, cuero original o sintético, jacquard o incluso terciopelo.

Una vez hemos elegido el material que más nos gusta y conviene, solo deberemos obtener un recorte un poco mayor a lo que necesitaremos y colocar encima el recorte original. Una vez colocado encima, solamente deberemos marcar el contorno en su parte posterior con un lápiz (para no ensuciar el material por su cara principal) y recortar el perímetro marcado con una tijera.

El trozo resultante será el que deberemos fijar a la silla mediante grapas. Es importante que el proceso lo hagamos con cierto cuidado, ya que de lo contrario pueden quedar dobleces y otros desperfectos. Para ello es importante tensar correctamente el material y fijarlo con firmeza a la silla antes de grapar. Te recomiendo que utilices una grapadora eléctrica, ya que fija muy bien la grapa y no te harás daño al mover la mano. Con las grapadoras manuales corremos el riesgo de forzarnos la muñeca cuando intentamos girar mucho la mano para grapar debajo del asiento o detrás del respaldo.

Finalmente, sólo quedará recortar los sobrantes de tela que puedan haber quedado colgando.

Y ya estaríamos. Ya hemos conseguido engrapar el asiento en todo su contorno para lograr que quede como el primer día.
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