Croquetas de bacalao caseras

En Cuaresma y Semana Santa no puede faltar en ninguna mesa el bacalao, de cualquier forma en que lo preparemos queda estupendo, pero si lo transformamos en croquetas triunfaremos ¡seguro! No dejéis de probar estas croquetas quedan melosas por dentro, crujientes por fuera y de un sabor delicioso, vamos que os las quitaran de las manos!!!!
Ingredientes
300 g Bacalao desalado
Al gusto Perejil
50 g Mantequilla sin sal (Podría ser con sal)
20 g Aceite de oliva virgen extra
2 Dientes de ajos
65 g Harina de trigo de todo uso
1 Cebolla mediana
500 ml Leche
250 ml Caldo de la cocción del bacalao
Al gusto pimienta negra recién molida
Al gusto sal
Huevos (Para rebozar las croquetas)
Pan rallado (Para rebozar las croquetas)
Abundante aceite de oliva virgen extra para freír las croquetas

Elaboración
Limpiamos de piel y espinas el bacalao, lo desmigamos y reservamos la piel y las espinas. Ponemos unos 300 ml de agua en un cazo y añadimos el bacalao desmigado, ponemos a calentar y en el momento que comienza a hervir lo retiramos del fuego. Escurrimos bien el bacalao y reservamos. Volvemos a poner el agua de la cocción al fuego, le añadimos las pieles y espinas del bacalao y cocemos a fuego medio bajo durante un par de minutos, pasado ese tiempo colamos el caldo de la cocción y lo reservamos.

Troceamos muy menudo el ajo, la cebolla y el perejil. Ponemos el aceite y la mantequilla en una sartén y cuando esté caliente, añadimos el ajo picado. Rehogamos un momento, añadimos la cebolla picada y cocinamos unos 10 minutos a fuego medio. Añadimos la harina y la cocinamos unos minutos removiendo bien. Añadimos la leche sin parar de remover, hasta que se deshagan los posibles grumos de harina. Añadimos 250 ml de caldo de bacalao y el bacalao desmigado, salpimentamos al gusto y añadimos perejil picado al gusto. Cocinamos durante unos 10 minutos sin parar de remover a fuego medio, hasta que la masa se separe del fondo sin que quede nada de masa adherida. Rectificamos de sal y pimienta si es necesario y vertemos la masa en un recipiente plano. Cubrimos con papel film, procurando que haga contacto con la masa. Dejamos enfriar a temperatura ambiente, después la pasamos a la nevera durante unas horas o mejor de un día para otro.

Pasado el tiempo de reposo, damos forma a las croquetas. Las pasamos por pan rallado después por huevo batido y finalmente las volvemos a pasar por pan rallado, apretando un poco con las manos para que quede bien firme el rebozado. Ponemos abundante aceite en una sartén y cuando esté bien caliente las freímos por tandas de pocas unidades cada vez para que no baje la temperatura del aceite. Una vez estén bien doradas, las retiramos del aceite, las dejamos un momento sobre papel de cocina y listas para servir, quedan deliciosas. ¡¡Probadlas os van a encantar!!