Huevos tontos

Huevos tontos
Receta muy fácil, parecida a los buñuelos, que se pueden rellenar de lo que os guste y que nos saca de un apuro rápido.
Ingredientes
  • 500 gr. de miga de pan del día o días anteriores
  • 3 huevos 
  • 2 dientes de ajo 
  • 70 ml. de leche o un poco más
  • perejil picado 
  • sal 
  • aceite de oliva para freír
Elaboración
Lo primero que vamos a hacer es desmenuzar la miga del pan del día anterior. En un bol ponemos la leche y metemos la miga de pan (si veis que es poca leche pues le añadís un poco más). La miga debe quedar bien impregnada en la leche para que quede blandita.

Se trata de obtener una masa con la consistencia de un puré. Con un tenedor la vamos aplastando hasta conseguir esa textura y si veis que no os queda muy aplastada y le queréis meter batidora pues también podéis hacerlo (yo cuando tengo más prisa le doy un toque de batidora y también queda genial).

Ahora vamos a picar los ajos con el perejil, os digo lo mismo, si veis que no podéis picarlo fino con el cuchillo lo hacéis con una picadora (yo lo hago con una pequeñita de esas que lleva mi batidora y en un minuto lo tengo todo perfecto) para que quede triturado y no lleve tropezones grandes.

Añadimos el ajo y el perejil a la miga de pan remojada con la leche. Batimos los huevos y los añadimos a la mezcla de la miga del pan con los ajos y el perejil y lo removemos todo muy bien para que quede perfectamente integrado todo.

Añadimos un poco de sal.También podéis cambiar el ajo y el perejil por tacos de jamón serrano, por jamón york, por queso, o por cualquier otro producto que os guste (porque como veréis admite todo al igual que los buñuelos). Incluso trocitos de bacalao (y ya veréis que delicia al paladar).

Esta masa la vamos a dejar reposar unos 30 minutos en el frigorífico y mientras, pues vamos preparando los otros platos. También, ahora que viene buen tiempo, hacemos una buena ensalada como la murciana que os pondré otro día o un buen gazpacho cordobés de mi tierra (que podéis ver en las recetas de mi blog).

Pasados esos 30 minutos, ponemos aceite de oliva en una sartén. El suficiente para que se frían bien por todas partes, vamos cogiendo porciones con una cucharada y le vamos dando la forma de un huevo. Se fríen como si fueran buñuelos.

Cuando cojan el color dorado por todos sitios, los sacamos y los vamos dejando en papel absorbente para que deje el exceso de aceite.