Costilla asada con miel y soja

Costilla asada con miel y soja
Una receta económica y fácil de preparar ideal para el fin de semana
Ingredientes

ASÍ DE FÁCIL ES SU PREPARACIÓN: 

Lo primero que hacemos el día antes de prepararla  es limpiar la costilla de posibles tiras de grasa que suele traer por la parte trasera, y la troceamos, yo lo hago a lo ancho, cada dos huesos. 

Preparamos el adobo y para ello ponemos la miel, el pimentón, la soja, el perejil, los ajos, el vino blanco y un chorrete  de aceite de oliva , en un vaso batidor y lo trituramos hasta que quede todo bien deshecho. 

Echamos sal gorda a la costilla y la regamos con el mejunje que hemos preparado dándole vuelta para que quede toda bien impregnada,  tapamos y dejamos en la nevera. 

Al cabo de unas horas, le damos la vuelta a la carne, para que tome bien el adobo. 

Encendemos el horno a 170º y dejamos 10 minutos para que caliente. 

Ponemos la carne con el líquido en una bandeja (mejor si tiene tapa, en caso contrario la cubrimos con papel de aluminio), yo uso una de barro. 

La dejamos un mínimo de dos horas y media.

Cuando haya pasado algo más de una hora le damos la vuelta, si vemos que queda sin líquido  le añadimos un poco de agua, pero si la mantenemos bien tapada no será necesario. 

Cuando pasen las dos horas y media (aproximadamente, depende de cada horno), la costilla estará cocida, pero no quedará crujiente, para eso ponemos el horno a 250º y la dejamos hasta que está bien dorada, dándole la vuelta para que quede tostada por ambos lados. 

Mientras se nos hace la costilla preparamos las patatas: 

Escogeremos patatas de tamaño medio, las lavamos bien (las vamos a hacer con piel) y las ponemos a cocer durante unos diez minutos (tienen que ablandar ligeramente)

Escurrimos del agua y le hacemos unos cortes (sin llegar a cortar totalmente), echamos sal y unas hierbas aromáticas (he puesto provenzales, pero eso va a gustos), regamos con un buen chorrete de aceite de oliva y llevamos al horno hasta que se acaben de cocinar ( me llevó 30 minutos). 

No las ponemos en la misma fuente que la costilla sino absorberán todo el líquido y se nos quedará seca.  

Ahora solo nos queda preparar la ensalada, servir el vino y a disfrutarrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr.