Gazpacho andaluz

Una receta tradicional muy fácil, rápida y refrescante. Ideal para el verano o días de calor, aunque en cualquier fecha y momento un buen tazón de gazpacho nos sienta de maravilla. Con todas las propiedades de la verdura fresca resulta una comida muy saludable y sobre todo ¡deliciosa!
Ingredientes
  • 1,25 kg. tomates maduros 
  • un trozo cebolla o cebolleta 
  • 1 diente de ajo 
  • pimiento verde 
  • pepino 
  • 1/2 cucharadita de sal 
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra 
  • 1 cucharada de vinagre

Ingredientes adicionales si se va a tomar el gazpacho andaluz en cuchara:

  • miga de pan remojado en agua 
  • trocitos de pan fritos 
  • trocitos de pepino 
  • trocitos de pimiento verde 
  • trocitos de cebolla 
  • trocitos de tomate
Elaboración
Lavamos bien los tomates y los troceamos. Lavamos y retiramos las semillas a los pimientos y seguidamente los troceamos. Pelamos y troceamos también el pepino. Partimos un trozo que consideremos que es suficiente de la cebolla o cebolleta y trocearemos. Por último pelamos el diente de ajo y le retiraremos el germen del centro.

En un recipiente amplio ponemos todos los ingredientes troceados y con una batidora o Túrmix trituramos hasta que sea un puré muy fino. Seguidamente lo pasamos por un colador para eliminar las pieles y semillas que puedan haber.

Aderezamos con aceite, vinagre y sal al gusto. Cuando esté a punto lo reservamos en la nevera para tomarlo bebido bien fresquito si es nuestra preferencia. Pero si es para tomarlo como una sopa fría con cuchara de primer plato lo haremos de la siguiente manera:

Ponemos miga de pan a remojar con un poco de agua fría. Cuando esté blandito lo incorporamos al puré una vez que lo hemos triturado bien. Seguimos triturando un poco más, aderezamos a nuestro gusto con aceite, vinagre y sal y volvemos a triturar para integrar todos los ingredientes.

Rectificamos de aceite, vinagre y sal si es necesario. Seguidamente lo pasamos por un colador o chino para que quede fino y sin pieles ni pepitas. Cuando lo tenemos listo lo reservamos en la nevera hasta el momento de servir.

Troceamos pimiento, pepino, cebolla y tomate para la guarnición. También troceamos pan en trocitos pequeños, ponemos aceite a calentar y freímos el pan hasta que esté dorado. Lo escurrimos bien en papel absorbente y lo reservamos.

Emplatamos el gazpacho y rociamos con un chorrito de aceite por encima. Colocamos la guarnición en un recipiente aparte para que cada comensal se ponga la cantidad a su gusto y a disfrutar.

¡Probarlo, os va a encantar!