Potaje de garbanzos con bacalao y espinacas

Potaje de garbanzos con bacalao y espinacas
El potaje con bacalao y espinacas es la base de la cocina de cuaresma. Es muy característico en las diferentes zonas de nuestro país, sobre todo en época de vigilia. Es un plato exquisito, que la verdad sea dicha, no sé por qué solo lo hago los viernes de cuaresma, porque es buenísimo todo el año.
Ingredientes

  • 600 gr. de garbanzos cocidos
  • 500 gr. de bacalao desalado (si está salado luego te explico como desalarlo)
  • 500 gr. de espinacas frescas (congeladas también sirven)
  • 2 dientes de ajos
  • 1 cebolla mediana
  • 1 tomate maduro
  • 2 huevos duros
  • 2 hojas de laurel
  • 1 cucharada de pimentón
  • perejil
  • aceite de oliva virgen
  • sal
  • piñones

Elaboración
Si los garbanzos los tienes frescos ponlos en remojo la noche anterior ya que tienen que estar unas 10 o 12 horas en remojo. Luego los escurres y los pones a hervir con agua que cubra un par de dedos a los garbanzos, una cebolla y una hoja de laurel, cuece hasta que estén tiernos y los cuelas reservando el caldo.

Ten en cuenta que los garbanzos secos pesan la mitad de los cocidos, así que utiliza unos 300 gr. Bueno vamos con la receta:

Pela la cebolla y pícala muy fina, haz lo mismo con los ajos. En una cazuela ancha pon el aceite y caliéntalo a fuego medio, echa la cebolla y sofríela junto a la hoja de laurel, cuando esté transparente pon el ajo picado y sofríe.

Parte el tomate por la mitad y rállalo, (siempre queda más fino que troceado). Ahora añádelo a la cazuela y lo sofríes junto a la cebolla y ajos unos 5-10 minutos, echa el pimentón y remueve enseguida. Pon todas las espinacas cortadas y limpias en la cazuela (puedes utilizar de bolsa que ya están preparadas o también congeladas). Rehoga unos minutos.

Es el momento de poner el bacalao ya desalado. Primero de todo le tienes que quitar todas las espinas y la piel, (ten cuidado de que no se quede ninguna espina), luego lo troceas o lo desmigas, como tú quieras (yo lo he puesto en trocitos).

Pon el bacalao en la cazuela y muévelo con cuidado para que no se deshaga demasiado, mejor que menees la cazuela. Cubre con agua (si has hervido los garbanzos pon la reservada) todo el sofrito, pero no demasiada. Añade los garbanzos cocidos y los piñones.

Deja que hierva unos minutos hasta que se cueza el bacalao pero ten en cuenta que se cuece enseguida. Pica o trocea los huevos duros, pica el perejil muy fino y ponlo todo en la cazuela, mueve con cuidado. Prueba de sal, y añade si hiciera falta.

Deja reposar un poco para que se cojan todos los sabores y ya está. Ten en cuenta que este potaje no queda muy caldoso.