Pan casero sin amasar

Hola a todos. En este post os traigo una receta de pan hecho en casa que no tiene ninguna complicación a la hora de hacerlo. Además nos resulta un pan con una corteza crujiente y con una miga esponjosa y deliciosa. Así que vamos a ver cómo se hace este pan casero sin amasar.
Ingredientes

  • 500 gr. harina común de todo uso 
  • 300 ml. agua calentita 
  • 25 gr. levadura fresca de panadero 
  • 5 gr. miel de abeja 
  • 40 ml. aceite de oliva 
  • sal

Elaboración
De la cantidad total de agua se saca unos 80 ml y se calienta en el microondas, pero muy poco, que el agua tenga alrededor de 30ºC. Cuando ya está calentita se desmenuza la levadura en un bol y se le añade el agua. Se remueve con un tenedor hasta que la levadura está disuelta.

Luego se añade la miel y se remueve hasta se disuelve. Ahora es el momento de añadir 3 cucharadas colmadas de harina y se remueve con un tenedor hasta que la harina está incorporada. Se tapa el bol con film de plástico y un paño limpio de cocina y se deja a fermentar 10 minutos.

Vais a ver que después de 10 minutos la masa ha elevado y a doblado su volumen. En el bol donde tenemos la harina tamizada se le hace un hueco y se echa nuestra especie de "masa madre rápida". También se echa el aceite de oliva y resto del agua también a 30ºC, y se remueve de modo circular con el tenedor para incorporar poco a poco la harina.

Al final se le añade la sal y se incorpora poco a poco. No se tiene que añadir la sal antes para no tener contacto directo con la levadura, ya que no se llevan bien. Cuando ya no se puede remover con el tenedor se quita y se sigue con la mano hasta que se incorpora toda la harina.

Si la masa sale un poco pegajosa se le añade unas 2 cucharadas más de harina y se amasa solo un poco para incorporar la harina. Se forma la masa en una bola y se tapa el bol con film de plástico y un paño de cocina y se deja a fermentar una hora aproximadamente o hasta que doble su volumen.

Si tenéis un horno eléctrico con la función de fermentación podéis poner la masa en el horno para media hora a 30-35ºC. Cuando la masa ha doblado su volumen se saca del bol encima de la mesa de trabajo donde se ha espolvoreado antes un poco de harina.

Se va llevando la masa para dentro, es decir los pliegues se llevan en el medio formando una bola y así a la vez se saca el aire de la masa. Siempre que se pega la masa de las manos se echa un poco de harina, no mucha porque en todo el momento la masa tiene que ser elástica.

Se prepara el molde untarlo con un poco de aceite de oliva y luego se echa la masa. Mi molde es redondo y mide unos 20 cm de diámetro, pero podéis usar un molde un poco más grande si tenéis o puede ser rectangular también. Incluso se puede poner la masa en la bandeja del horno forrado con papel vegetal.

Solo que hay que formar bien la masa en una bola metiendo siempre la masa para dentro, eso ayuda que fermente y crezca bien. Una vez que se ha colocado la masa en el molde se tapa otra vez con el film de cocina y se deja a fermentar otra vez.

Ahora si está dentro del horno se deja unos 20 minutos, si está a la temperatura ambiente serán unos 40 minutos. Pasado este tiempo y la masa elevada otra vez, se precalienta el horno unos 10 minutos antes a 200ºC con calor arriba y abajo.

Se coloca un recipiente apto para el horno con agua caliente en la parte de abajo del horno para mantener la humedad durante el horneado. Se rocía el pan con agua por encima y se le hace un corte en forma de cruz o como más os guste. Se introduce al horno para 40 minutos.

Después de 20 minutos de horneado se saca la bandeja con el agua y se hornea el pan otros 20 minutos. Luego se saca y se deja a enfriar unos 5 minutos dentro del molde. Después se saca del molde y deja enfriar por completo encima de una rejilla.

Una vez frio se puede cortar y disfrutar de este rico pan casero. Espero que os guste la receta y que preparéis vosotros también este delicioso pan.