Pan de barra casero (receta fácil)

Este pan casero me recuerda a mi infancia, al agradable olor del pan casero recién horneado. Me recuerda a mi abuela, la que dos veces por semana preparaba pan casero para toda la familia. En casa, el pan siempre se cocía en un horno de piedra. Olía tan bien en todo el patio cuando se horneaba el pan. Hoy en día preparamos el pan en casa en un horno eléctrico la mayor parte del tiempo, pero el aroma del pan fresco es el mismo. Prefiero comer pan hecho en casa de forma saludable que comprar el industrial que contiene todo tipo de mejorantes, conservantes y quién sabe qué más. Espero que esta receta de pan casero te guste y la pruebes. Puedes hacer varios a la vez y congelarlos. De esa manera puedes sacar uno a la vez cuando quieras comerlo.

Ingredientes

Ingredientes para 2 barras: 

  • 3 tazas de harina (600 gr.)
  • una taza muy llena de agua tibia (340 ml.)
  • 4 cucharadas de aceite (30 ml.)
  • una cucharadita de sal (8 gr.)
  • una cuchara muy llena o un paquete de 10 gr. de levadura seca de panadero o 20 gr. de levadura fresca

Elaboración

Tamizar la harina en un bol grande y añadir la sal por encima. Mezclar un poco los 2 ingredientes. Forme un hueco en el medio de la harina y agregue aquí el agua tibia, el aceite y la levadura. Con un tenedor comienza a mezclar de forma circular para ir incorporando la harina poco a poco.

Cuando ya no se pueda mezclar con un tenedor, continua con la mano. Mezcla y amasa hasta conseguir una masa no muy pegajosa. Es mejor que sea un poco suave. Puede que te quede algo de harina. A mi me quedaron unas 5 cucharadas.

Pero ahora también depende del tipo de harina que uses. Lo ideal es utilizar una harina que contenga 10-12 g de proteína por cada cien gramos. Puedes ver esto en el envase de la harina en la parte de información nutricional.

Amasar un poco la masa en el bol, luego sacarla sobre la mesa de trabajo donde antes se ha espolvoreado un poco de harina. Aquí se amasa durante 3-4 minutos, añadiendo harina de vez en cuando si la masa está pegajosa.

Pero no mucho porque se pondrá muy dura y el pan no quedará tan esponjoso. Al final, la masa obtenida debe ser elástica y no pegarse más a las manos y a la mesa. Engrasa el bol con un poco de aceite y la superficie de la masa. Coloque la masa en el bol y luego tápalo con film de plástico y una toalla de cocina.

Dejar fermentar en un lugar cálido durante unos 40-50 minutos. Mi masa subió y duplicó su volumen en 40 minutos. Pero dependiendo de la temperatura que tengas en la cocina, el tiempo puede variar un poco. Si hace más frío, se puede retrasar más, alrededor de una hora.

Después de que la masa de pan haya subido, la sacamos del bol y la ponemos en la mesa. Engrasamos previamente la mesa con un poco de aceite y también nuestras manos. La amasamos ligeramente para quitarle el aire, tras lo cual la dividimos en dos partes aproximadamente iguales.

Forme las dos partes de la masa en 2 bolas. Aparta uno y estira el otro con las manos, dándole forma ovalada (alargada). Comienza a enrollar la masa sellándola con los dedos después de cada rollo. Al final, tenemos que conseguir la forma de barra. Sellamos bien la masa por la parte de abajo para que no se deshaga durante el horneado.

Coloca el pan en la bandeja del horno previamente forrado con papel de horno o lo puedes engrasar con aceite. Haz el mismo procedimiento con la segunda parte de la masa. Ahora es el momento de encender el horno a 200ºC-392ºF.

Deje que el pan suba en la bandeja durante otros 20 minutos. Antes de meterlo en el horno, haremos 3 cortes en cada pan con un cuchillo con una hoja muy afilada. Pintar la superficie del pan con un poco de agua para darle un poco de brillo.

Introduce la bandeja en el horno durante 30 minutos o hasta que el pan se dore por encima. Si quieres un pan blando y con la miga más húmeda, puedes poner un recipiente con agua en el fondo del horno.

El agua ayudará a que el aire caliente se humedezca un poco y el pan quede más suave. Si quieres un pan con una corteza muy crujiente y un corazón más seco, no hace falta poner agua en el horno. Saca el pan del horno y deja que se enfríe un poco antes de cortarlo.

Aunque se te acabe la paciencia y quieras probarlo tan caliente, tienes que dejar que se enfríe un poco. Nunca corte pan caliente con un cuchillo. Mejor romperlo a mano. Y dicho todo esto, os deseo ¡Buen provecho!