Albóndigas de bacalao con alcachofas

Especial Semana Santa, aunque este año por las circunstancias de confinamiento por el Coronavirus que estamos viviendo no la vamos a poder celebrar con procesiones o con vacaciones. Yo creo que en la medida de lo posible no debemos de perder el ánimo e intentar seguir al menos con las tradiciones gastronómicas de estas fechas. Este plato es una opción estupenda para comer el típico bacalao y disfrutarlo con nuestra familia en casa.
Ingredientes
  • 650 gr bacalao desalado y sin espinas 
  • 1 huevo de tamaño grande 
  • 3 dientes de ajo 
  • 3 - 4 ramas de perejil 
  • pan rallado (el que necesitemos) 
  • pimienta negra recién molida 
  • pizca de sal 
  • harina de trigo común para rebozar las albóndigas 
  • abundante aceite de oliva virgen extra para freír las albóndigas

Ingredientes para la salsa:

  • 3 dientes de ajos 
  • 1/2 cebolla 
  • unas hebras de azafrán 
  • 120 ml. vino blanco 
  • 350 ml. aprox. caldo de pescado 
  • sal al gusto 
  • aceite de oliva virgen extra 
  • 4 - 5 alcachofas 
  • 1 limón
Elaboración
Al bacalao, que lo tendremos previamente desalado, le retiramos la piel y espinas, con un cuchillo lo cortamos en trocitos pequeños y los reservamos en un recipiente amplio. En un mortero ponemos los ajos pelados y troceados, el perejil lavado y troceado y la pimienta al gusto. Añadimos un poco de sal y seguidamente majamos hasta obtener una pasta.

Añadimos el majado de ajos y perejil al bacalao y cascamos el huevo en el mortero. Batimos un poco el huevo y lo agregamos al bacalao. Mezclamos un poco, añadimos pan rallado poco a poco y lo mezclamos hasta que tenga la consistencia que queramos. Una vez lista, tapamos el recipiente y dejamos reposar en la nevera durante al menos 15 minutos para que el pan rallado se hidrate bien.

Mientras tanto limpiamos las alcachofas. Retiramos las hojas exteriores hasta llegar a las hojas más tiernas y las cortamos un poco menos de la mitad desechando la parte de arriba de las hojas. Cortamos parte del tallo y lo pelamos con un cuchillo. Las cortamos en 4 trozos y retiramos los pelillos del corazón. Las ponemos en un recipiente con abundante agua y un poco de zumo de limón.

Ponemos una olla al fuego con agua, le añadimos un chorrito de zumo de limón, las alcachofas escurridas y esperamos a que comience a hervir. Después cocinamos durante 15 minutos a temperatura media y con la tapa puesta. Seguidamente retiramos las alcachofas del agua y reservamos también un poco del caldo de la cocción.

Formamos las albóndigas cogiendo porciones de masa con una cuchara y damos forma de bola con las manos. Las pasamos por harina y las reservamos en un plato aparte. Ponemos abundante aceite a calentar en un sartén a fuego medio y cuando esté caliente, freímos las albóndigas por tandas hasta que estén doraditas. Las reservamos en un plato a parte.

Picamos muy pequeños los ajos y la cebolla. En una cazuela amplia ponemos 3 a 4 cucharadas del aceite en el que hemos frito las albóndigas. Cuando esté caliente, a fuego medio añadimos el picadillo de ajos y la cebolla. Pochamos con una pizca de sal durante unos 5 minutos removiendo a menudo.

Añadimos en el fondo de la cazuela las hebras de azafrán. Las tostamos durante unos segundos y mezclamos con el resto de ingredientes. Añadimos una cucharada de harina y la cocinamos durante un minuto mezclando bien. Añadimos el vino, mezclamos y cocinamos a fuego medio fuerte hasta que se evapore el alcohol (durante 3 a 4 minutos).

Una vez el alcohol del vino ha evaporado, añadimos 100 ml. de caldo de alcachofas y el caldo de pescado, mezclamos bien y esperamos a que hierva. Agregamos las albóndigas y las alcachofas y cocinamos durante 10 minutos a fuego medio. Después rectificamos de sal si es necesario y cocinamos 5 minutos más. En total 15 minutos y listas para disfrutar.

¡Probarlas, os van a encantar!