Croquetas de bacalao sin gluten

¿Se acerca la Semana Santa y los niños se niegan a comer pescado? Estas croquetas de bacalao les convencerán de lo contrario. Decididamente, esta receta de croquetas de bacalao te puede servir tanto como tapa o aperitivo o como plato principal. ¡Y verás qué poco tiempo duran en el plato! Para preparar este plato empleo bacalao salado. El bacalao salado seco tiene como ventaja su más larga conservación y siempre está a punto. El bacalao salado remojado está prácticamente listo para su uso pero debes consumirlo en tiempo muy breve.

Ingredientes

Ingredientes para el relleno:

  • 250 gr. bacalao salado seco 
  • maicena para enharinar 
  • aceite para freír 

Ingredientes para la bechamel:

  • 50 gr. mantequilla o margarina 
  • 1 cebolla mediana 
  • 25 gr. maicena (harina de maíz) 
  • 500 ml. leche 

Ingredientes para el rebozado:

  • 1 huevo 
  • pan rallado sin gluten 
  • aceite para freír las croquetas

Elaboración

Paso 1: Si tienes el bacalao salado seco tendrás que desalarlo de un día para otro. Para ello, cúbrelo de agua y ponlo en la nevera hasta el día siguiente. Durante estas 24 horas cambia el agua un par de veces

Paso 2: Al día siguiente lava el bacalao con agua fría, escúrrelo y sécalo bien con papel de cocina. Ahora enharina el bacalao con maicena, ponlo en una fiambrera todo junto, dale un meneíto, y ya sólo tienes que hacer saltar la maicena que sobra.

Fríe el pescado en una sartén con aceite de oliva un par de minutos por lado. Pásalo a un plato con papel de cocina para que absorba el aceite que sobra. Cuando se ha templado un poco, tritura con la picadora sin que se llegue a hacer una pasta

Paso 3: Reserva el bacalao y empieza a hacer la bechamel sin gluten. En una cacerola pon 50 gramos de mantequilla a fuego medio para que se derrita poco a poco y sin quemarse. Cuando la mantequilla ya se ha fundido añade la cebolla y deja que se rehogue un par de minutos.

Añade también la harina, toda de golpe, y remueve enérgicamente mientras dejas que se cueza dos minutos más. Añade la leche caliente toda de golpe y ahora es cuestión de paciencia. Remueve sin parar hasta que la leche empiece a hervir y espese la salsa.

Ya verás que queda una salsa fina y sin grumos. Cuando ya ha espesado lo suficiente echa el bacalao triturado y vuelve a remover, ahora con una cuchara, hasta que espese aún más y te quede una masa consistente que te cueste trabajar.

Pueden pasar unos diez minutos o un poquito más. La textura que debe quedar es que lo veas bastante espeso, y no se despegue fácilmente de la cuchara.

Paso 4: Retira la masa del fuego y pásala a un recipiente donde la dejarás enfriar tapada con un film en contacto con la masa para evitar que se seque y forme costra. Cuando se haya templado llévalo por un par de horas a la nevera o hasta el día siguiente.

Paso 5: Cuando ya ha reposado la masa sácala de la nevera, destápala y pásala a la mesada espolvoreada con maicena y amasa un poco para que quede una masa que puedas trabajar bien y le puedas dar forma a las croquetas.

Toma una porción de masa y dale forma con las manos. Con estas cantidades y del tamaño que yo las he hecho, que son bastante grandes, han salido 20 croquetas.

Paso 6: Ya sólo queda pasarlas por huevo, luego por pan rallado sin gluten y yo les doy una segunda pasada por pan rallado para que queden más consistentes. Para freír las croquetas y que no se abran, calienta bastante aceite en un cazo y, cuando ya esté bien caliente, vete friendo de cuatro en cuatro para que no se enfrie el aceite. Ve moviendo para que se doren por todos los lados y en un momento las tendrás listas.

Conclusión:

Mira qué bonitas quedan, todas enteras y preciosas y lo mejor de todo, el sabor tan delicioso que tienen. Y mira cómo quedan de esponjosas por dentro, son una delicia.