Bizcocho de vainilla esponjoso

Es el bizcocho básico, con ingredientes que todos tenemos en casa y que siempre triunfa. Este bizcocho, además de ser muy fácil de hacer, es muy versátil. Se puede usar como base para tarta y pasteles pero también se puede consumir tal cual en los desayunos o meriendas. Os voy a contar como resultó este bizcocho tan rico. Un sábado al mediodía llegue a casa después de una mañana atareada fuera de casa y me apetecía hacer algo dulce para el fin de semana. Así que he cogido un bolígrafo y papel y empecé a pensar en los ingredientes. Después de calcular bien las cantidades me resultó la siguiente lista:
Ingredientes
  • 5 huevos calibre L 
  • 170 gr. azúcar de abedul o normal 
  • 100 ml. aceite un yogur natural (125 gr.) 
  • 220 gr. harina de fuerza 
  • 5 ml. esencia vainilla 
  • 5 gr. polvo para hornear 
  • 2 gr. de bicarbonato de sodio 
  • 10 ml. licor de cerezas (opcional) 
  • almendras crudas laminadas para decorar (opcional)
Elaboración
Se separan los huevos y luego se van a batir las claras hasta que llegan al punto de nieve. Una vez montadas se apartan y se baten un poco las yemas con un tenedor junto con la pizca de sal. Luego se le añade el yogur natural y se mezcla bien.

Se le pone también el aceite poco a poco y mezcla hasta que esté incorporado y al final se le pone la esencia de vainilla también. Una vez que tenemos la mezcla lista la vamos a incorporar a las claras montadas, añadiéndola en forma de hilo mientras que batimos.

Yo he hecho ese proceso con la ayuda del robot de cocina, así es más cómodo pero también podéis hacerlo con unas barrilas eléctricas o manuales. Después de incorporar las yemas se va a tamizar la harina junto con el polvo para hornear y el bicarbonato y se incorpora poco a poco a la mezcla anterior incorporándola con la ayuda de una espátula con movimientos largos y envolventes.

Luego se prepara el molde. Yo he utilizado un molde redondo con un diámetro de 20 cm. He puesto papel vegetal en el fondo y las paredes las he untado con mantequilla y he espolvoreado un poco de harina. Luego se echa la mezcla de bizcocho dentro, se lisa bien la superficie y se le pone almendras laminadas por encima en el caso que lo vais a consumir tal cual.

Si lo vais a usar como base para tartas podéis dejarlo sin almendras. Se lleva al horno precalentado a 180ºC con calor arriba y abajo para 35-40 minutos, dependiendo de cada horno. Yo a los 35 minutos he apagado el horno y he dejado el bizcocho dentro con la puerta entre abierta unos 15 minutos para enfriarse despacio.

Luego lo he sacado del molde y le he dejado encima de una rejilla para enfriarse completamente. Y listo nuestro bizcocho de vainilla para disfrutarlo en los desayunos y meriendas. Espero que os haya gustado la receta y que preparéis vosotros también este delicioso bizcocho.