Bizcocho de zanahorias y nuez

Ingredientes
  • 250 gr. de azúcar 
  • 150 gr. de zanahoria 
  • 180 gr. de leche 
  • 150 gr. de aceite de girasol 
  • 4 huevos 
  • 250 gr. de harina 
  • 50 gr. de maizena
  • 3 cucharillas de las de café de levadura
  • 80 gr. de nueces

Para el glaseado:

  • azúcar glas 
  • agua
Elaboración
Lo primero que haremos será untar el molde con mantequilla, aceite o spray desmoldante. Espolvoreamos con harina y reservamos (o corramos con papel de horno). He utilizado un molde de 28 cm.

En este bizcocho vamos a utilizar la zanahoria cocida (después de probar varias opciones me quedo con esta). Yo la he preparado en el microondas. Después de lavarla bien la cortamos en trozos pequeños y la ponemos en un bol apto para microondas (en mi caso de cristal).

Tapamos con papel film, hacemos unos agujeros con un palillo para que salga el vapor y ponemos a máxima potencia durante unos 7 minutos. Sacamos con cuidado de no quemarnos y comprobamos. Si vemos que aún están un poco duras programamos un par de minutos más. Con ese tiempo ya tendría que ser necesario. También las podemos cocer en un cazo, pero me parece más práctico así y no cogen agua.

Troceamos las nueces con un cuchillo (no demasiado porque las tenemos que dejar que se noten). Una vez listas, ponemos en el vaso de la batidora junto con la leche y trituramos. Incorporamos el aceite. Tamizamos la levadura con la harina y maizena (se puede suprimir y poner la misma cantidad de harina).

Mezclamos los huevos, el azúcar y batimos con la batidora de varillas hasta que doblen el volumen y blanqueen. Añadimos a continuación la mezcla de zanahoria, leche y aceite con cuidado para que no se baje la mezcla. 

Incorporamos las harinas con movimientos envolventes y mezclamos bien. Por último añadimos las nueces, volcamos la mezcla en el molde que teníamos reservado e introducimos en el horno que habremos calentado previamente a 180/200º durante 45 minutos (depende de cada horno).

Al pincharlo con una brocheta, ésta nos tiene que salir limpia. Mezclamos azúcar glass con una pizca de agua o zumo de naranja y lo vertemos por encima cuando todavía esté caliente.