Bolillos de Carnaval (un dulce fácil y riquísimo)

Un dulce fácil y riquísimo. Esta época del año junto con Semana Santa es cuando especialmente más se preparan este tipo de dulces. No sé si es porque tradicionalmente ya nuestras abuelas los preparaban, pero da igual la época del año, estos dulces apetecen siempre. Además se hacen en un momento con ingredientes sencillos y muy económicos. Y sobre todo, con un sabor y una textura que hace que todos en casa los disfruten mucho.
Ingredientes

  • 2 huevos de tamaño grande (cada uno pesa 70 gr. aproximadamente)
  • 380 gr. harina de trigo de todo uso (harina de trigo común) 
  • 240 ml. leche 
  • 120 gr. azúcar 
  • 2 cucharadas de mantequilla fundida (la mantequilla sin sal) 
  • 10 gr. (1 cucharada) levadura química o polvo de hornear 
  • 1 cucharadita de sal 
  • la ralladura de la piel de 1 naranja 
  • 1 cucharadita de esencia o gel de vainilla 
  • abundante aceite para freír (yo he utilizado de Girasol) pero puede ser otro 
  • azúcar al gusto para rebozar los bolillos 
  • canela al gusto para rebozar los bolillos

Elaboración
1.- Ponemos los huevos en un recipiente amplio, añadimos el azúcar, la leche, la sal, la mantequilla fundida, la piel de la naranja y la vainilla, mezclamos bien hasta integrar todos los ingredientes con unas varillas manuales.

2.- Una vez todos los ingredientes integrados añadimos la harina en 2 veces, tamizándola directamente sobre los ingredientes anteriores, mezclamos bien hasta que no queden grumos y quede una masa fina.

Añadimos por último la levadura la mezclamos bien y la dejamos reposar a temperatura ambiente durante 15 minutos.

3.- Mezclamos el azúcar con la canela molida para cuando la necesitemos tenerla lista.

4.- Ponemos una sartén honda con abundante aceite a calentar a temperatura media, cuando este caliente pero no en exceso cogemos una porción de masa con una cucharita de postre mojada en el aceite y con otra cucharita la empujamos hacia el aceite, no pondremos muchos a la vez en cada tanda.

5.- Freímos los bolillos hasta que estén dorados por todas partes con el aceite no muy caliente para que se hagan bien por dentro, ellos mismos se irán dando la vuelta pero si alguno no se da la vuelta les ayudamos con una espumadera.

Tardaran aproximadamente en estar fritos unos 3 a 4 minutos, después los retiramos a un plato con papel absorbente.

6.- Seguidamente cuando estén aun bien calientes los pasamos por la mezcla de canela y azúcar (Foto 6) y los piquitos de masa que se les queda los podemos quitar con las manos para que queden muy redonditos.

Los colocamos en una bandeja y los dejamos enfriar por completo.

7.- Una vez fríos los tenemos listos para emplatar y disfrutar con un café, con un chocolate o con una copita de licor, seguro que triunfamos con ellos.

¡Probadlos, os van a encantar!