Bollos de pan dulce

Últimamente sólo hago que cambiar lo que voy a hacer. Empiezo queriendo hacer una receta y acabo por hacer otra. Esto es lo que pasó con estos bollos. Tenía que ser un pan de Brioche y acabó siendo estos deliciosos bollitos que dicho sea de paso, volaron en un tris.
Ingredientes
  • 700 o 800 gr. de masa ya levada y fermentada 
  • 1 cucharada colmada de harina 
  • 1 nuez de mantequilla 
  • azúcar blanco granulado 
  • azúcar glas para espolvorear
Elaboración
Como ya hemos comentado, partimos de una masa ya fermentada y levada. Lo primero que haremos será colocarla en nuestra mesa de trabajo que tendremos aceitada para poder desgasificarla.

Hacemos un cilindro con ella, marcamos y cortamos las porciones. Salen entre 8 y 10 y pesan unos 50 gr. cada una. Amasamos cada porción por separado y las boleamos.

Las dejamos reposar unos 20 minutos para que se relajen. Vamos a enharinarla un poquitín y las estiramos ayudándonos de un rodillo (puedes hacerlo también con tus manos). Queremos conseguir que nos queden con un par de milímetros de espesor.

Hacemos unos cortes longitudinales pero sin llegar al final. Nos ayudamos de un cuchillo bien afilado y con cuatro cortes bastarán. Pincelamos bien la superficie con mantequilla derretida y espolvoreamos con azúcar granulado. A tu gusto.

Enrollamos empezando por una esquina y luego sobre sí mismo. Escondemos el extremo debajo y ponemos en una bandeja apta para hornear y sobre papel sulfurizado.

Vamos a dejar que leven hasta duplicar su volumen. Pintamos con huevo batido y ponemos a precalentar el horno a 180º con calor arriba y abajo. Hornearemos unos 12 o 15 minutos hasta que estén bien doraditos.

Retiramos y cuando podamos manejarlos, dejamos enfriar completamente en una rejilla. Llegados a este punto, podemos hacer dos cosas, o nos los zampamos todos bien espolvoreaditos con azúcar glas o los congelamos para poder disfrutarlos de uno en uno. Unos segundos en el micro y como recién horneados.