Buñuelos de Cuaresma (distintos)

Buñuelos de Cuaresma (distintos)
En este tiempo de Semana Santa son muy típicos los buñuelos de Cuaresma.
Ingredientes

Ingredientes para la crema pastelera:

  • 6 yemas
  • 1/2 litro de leche
  • 125 gr. de azúcar
  • 1 cucharada de azúcar avainillado
  • 1 rama de canela
  • 2 cucharadas de maicena
  • corteza de limón

Ingredientes para la masa: 

  • 300 gr. de crema pastelera (que ya tendremos fría)
  • 200 gr. de harina 
  • 1/2 sobre de levadura (2 cucharadas) 
  • 150 gr. de mantequilla 
  • 250 ml. de leche 
  • 4 huevos 
  • 2 cucharadas de anís seco 
  • 1 cucharada de canela 
  • 2 cucharadas de anís en grano 
  • 1 cucharada de ralladura de limón 
  • aceite suave para freír
Elaboración
Preparamos antes que nada la crema pastelera:
En un cazo ponemos la leche a hervir junto con la canela y la piel de limón, con cuidado de no poner la parte blanca porque amargaría. Cuando hierva apagamos el fuego y dejamos infusionar.

En un bol ponemos las yemas junto con el azúcar y batimos hasta que quede bien integrado, entonces añadimos la maicena, seguimos batiendo y vamos añadiendo la leche que habremos pasado por un colador. Ponemos todo junto otra vez al fuego pero esta vez será a fuego lento hasta que espese. Dejamos enfriar.

En otro cazo ponemos la leche y la mantequilla a hervir hasta que se deshaga, añadiremos la harina que habremos tamizado junto con la levadura de una vez, el anís seco, la canela, el anís en grano y la ralladura de limón. Entonces removeremos enérgicamente hasta integrarlo todo.

A continuación mezclamos la masa con la crema pastelera y cuando está bien integrada le vamos añadiendo los huevos uno a uno, o sea, que no añadimos el siguiente hasta que no esté bien integrado el anterior. Vamos removiendo hasta que nos quede una masa espesa pero suave.

Ponemos el aceite a calentar y con dos cucharillas vamos haciendo los buñuelos, con una cucharita cogemos la masa y con la otra la arrastramos a la sartén con el aceite caliente pero no mucho para que no se nos quemen por fuera. Los sacamos y los ponemos en papel absorbente.

Cuando estén todos hechos les espolvoreamos agua con un spray o los salpicamos con las manos y los rebozamos con azúcar.