Churros con chocolate

Churros con chocolate
Ricos y fáciles churros, para el desayuno o la merienda
Ingredientes

Ingredientes:

  • 1100 ml de agua
  • 5 cucharadas de aceite de oliva
  • 600 gr de harina de trigo
  • 1 cucharadita de sal
  • Azúcar y una cucharadita de canela en polvo, al gusto (para rebozar)

Elaboración:

Comenzamos poniendo el agua a hervir junto con 2 cucharadas de aceite.

Mientras llega a ebullición, tamizamos la harina y la ponemos junto con la sal en la amasadora. Empezamos a amasar a velocidad media-baja. Añadimos el agua hirviendo de golpe y subimos la velocidad a media-alta. Amasamos durante 4 minutos.

A continuación añadimos 3 cucharadas de aceite y seguimos amasando hasta obtener una masa sin grumos.

Metemos nuestra masa en una manga pastelera con una boquilla rizada grande.

Apretamos la manga y vamos dando la forma de churro sobre un papel de hornear (podéis dejar volar vuestra imaginación y hacer cualquier dibujo, por ejemplo corazones).

Como la experiencia es un grado os doy un pequeño consejo, yo la primera vez que los hice no corté el papel en trozos e hice todos los churros en el mismo papel, el problema es que la masa se queda pegada al papel, y para despegarla sin que se estropee la forma hay que cortar el trozo donde esta el churro, darle la vuelta para que entre en contacto con el aceite y el solo se despegará. Por tanto es preferible que cortéis el papel de hornear en trozos antes de  hacer el churro.

Una vez hechos (os
aconsejo que los hagáis todos de golpe, aunque llenéis la encimera de churros!!!, ya que la masa conforme se enfría se va poniendo más dura y al final cuesta mucho sacarla de la manga pastelera), dejamos que se
enfríen un poquito y si queremos en este punto se pueden congelar. Para congelarlos tenéis que meterlos en el congelador separados unos de otros en una bandeja, y una vez congelados ya se pueden guardar todos
juntos en bolsitas.

Para freírlos, ponemos en una sartén abundante aceite y cuando este muy caliente vamos echando los churros (con el truco que os he enseñado anteriormente). Freímos hasta que estén doraditos.

Los dejamos escurriendo sobre un plato con papel absorvente y después los rebozamos en otro plato con azúcar y canela.