Huesos de Santo (receta tradicional de Todos los Santos, Navidad y Semana Santa)

Aunque son una receta tradicional de Todos los Santos, Navidad y Semana Santa, en cualquier época del año o celebración están buenísimos. Se componen de un mazapán relleno con crema de yemas y con un glaseado fino por el exterior que en el conjunto de sabores son una auténtica delicia. En tu mesa no devén de faltar, además de que las tradiciones que hemos vivido toda la vida no debemos dejar que se pierdan, son nuestra seña de identidad.

Ingredientes

Ingredientes del mazapán:

  • 250 gr. almendra cruda molida 
  • 200 gr. azúcar 
  • 80 -100 ml. agua 
  • unos trocitos de piel de limón 
  • azúcar glas o azúcar impalpable 

Ingredientes de la yema cocida: 

  • 7 huevos de tamaño mediano 
  • 100 gr. azúcar 
  • 5 cucharadas de agua

Ingredientes del glaseado:

  • 175 gr. azúcar glas
  • azúcar flor o azúcar impalpable 
  • 3 o 4 cucharadas de agua

Elaboración

1.- Ponemos en un cazo el azúcar, el agua y los trozos de piel de limón, encendemos el fuego a temperatura media y esperamos hasta que comience a hervir, entonces dejamos cocer durante 5 minutos a temperatura media o hasta que alcance los 105 grados si disponemos de un termómetro de cocina.

2.- Retiramos el cazo del fuego y sacamos las pieles de limón, esperamos un par de minutos para que le baje la temperatura un poquito.

3.- En un recipiente amplio y resistente al calor ponemos la almendra molida, añadimos el almíbar y con una espátula mezclamos hasta formar una pasta consistente y que no se pegue a los dedos, también debe de tener bastante humedad para que cuando la estiremos no se rompa, es mejor que quede ligeramente pegajosa.

4.- Ponemos un trozo de papel de hornear sobre la mesa de trabajo y colocamos encima el mazapán, con un rodillo estiramos la masa hasta dejarla de un grosor de unos 3 milímetros aproximadamente.

5.- Con ayuda de una regla o un patrón de papel que tenga una medida de 7 centímetros de ancho cortaremos tiras de mazapán con un cuchillo o cortador de pizza, seguidamente necesitaremos un cilindro similar a un lápiz de 1 centímetro de diámetro x 12 o más centímetros de largo y también un recipiente plano con un poco de azúcar glas.

6.- Para formar los rollizos de mazapán untaremos el cilindro con el azúcar glas y lo colocamos cobre un extremo de la tira de mazapán, enrollamos, cortamos procurando que quede un poquito más largo para que se pueda unir presionando los extremos ligeramente y se quede bien pegado y no se abra.

7.- Una vez formado el rollizo retiramos el cilindro y los dejamos sobre una bandeja para que se seque el mazapán durante unas 4 a 5 horas antes de rellenarlos.


Preparación de la crema de yemas:
1.- Separamos las yemas de las claras, las yemas los ponemos en recipiente apto para el microondas y las claras las podemos congelar para usarlas en otra receta.

2.- Vertemos el azúcar sobre las yemas y el agua, con unas varillas mezclamos bien y seguidamente llevamos al microondas, cocinamos 1 minuto a máxima potencia, retiramos del microondas y batimos enérgicamente.

3.- Volvemos a poner al microondas, pero ahora a media potencia y cocinamos 30 segundos, retiramos de microondas batimos enérgicamente y repetimos la operación hasta que obtengamos una crema espesa y consistente.

4.- También lo podemos hacer a baño maría y sin parar de batir hasta que tenga la misma consistencia. Una vez la crema de yemas lista la vertemos en caliente en una manga pastelera y la dejamos enfriar por completo, despumes la reservamos en la nevera hasta que la vayamos a usar.

5.- Una vez que los rollitos de mazapán se han secado los rellenamos con la crema de yemas, cortamos la punta a la manga pastelera y la introducimos en el rollito por un extremo, presionamos hasta que se llene el interior del rollito, damos la vuelta y rellenamos por el otro extremo de la misma manera y los reservamos en una bandeja.


Preparación del glaseado:
1.- En un recipiente amplio ponemos el azúcar glas y añadimos un par de cucharadas de agua, con unas varillas mezclamos bien y añadimos más agua poco a poco hasta que tengamos la consistencia que queramos, lo ideal es que quede fluida pero espesa, un poco más ligera que la leche condensada.

2.- Bañamos cada huesito en el glaseado y con un par de tenedores los sacamos y dejamos escurrir el exceso, después los colocamos sobre una rejilla para que escurran, una vez todas glaseados los dejamos secar bien durante unas horas a temperatura ambiente.

3.- Una vez listos los podemos guardar en un táper dentro de la nevera más de un mes, y los tendremos listos para disfrutar.

¡Probadlos, os van a encantar!