Magdalenas de aceite de oliva, las de siempre de pueblo

Ésta es la receta que utilizan desde siempre en mi pueblo para hacer las mejores y más ricas magdalenas. Su sabor, textura y jugosidad las hacen prácticamente adictivas. Son ideales para tomar en el desayuno o la merienda y completamente naturales, sin conservantes y tiernas durante toda la semana.
Ingredientes
  • 3 huevos (los 3 huevos sin cáscara pesan 200 gr.) 
  • 200 gr aceite de oliva virgen extra (el mismo peso que los huevos sin cáscara) 
  • 200 gr. azúcar (el mismo peso que los huevos sin cáscara) 
  • 200 gr. harina de trigo común o de todo uso (el mismo peso que los huevos sin cáscara) 
  • 12 gr. (1 cucharada) levadura en polvo o polvo de hornear 
  • la piel rallada de 1 limón 
  • la piel de 1 naranja 
  • azúcar al gusto
Elaboración
Lo primero que haremos es aromatizar el aceite. Para ello lo ponemos en un cazo junto a la piel de una naranja a fuego medio y esperamos a que comience a hervir. Seguido lo dejamos freír durante 4 minutos más, apagamos el fuego, retiramos la piel de naranja del aceite y lo dejamos enfriar.

Ponemos los huevos cascados en un recipiente amplio y con varillas eléctricas. Comenzamos a batir hasta que formen espuma y entonces añadimos el azúcar en forma de lluvia. Sin parar de batir, una vez todo el azúcar en el recipiente, seguimos batiendo durante 7 a 8 minutos más.

Seguidamente añadimos la ralladura de limón y el aceite que debe de estar completamente frío. Batimos a velocidad baja durante un par de minutos hasta que se integre perfectamente el aceite. Añadimos la levadura a la harina y la tamizamos directamente sobre la mezcla anterior. Lo hacemos en 3 veces batiendo a velocidad baja hasta integrar.

Batimos la harina sólo hasta integrar sin sobre-batir la mezcla. Repasamos con una espátula para asegurarnos de que está la masa integrada y colocamos los capacillos de papel dentro de una bandeja para 12 cupcakes. Con una cuchara o una manga pastelera rellenamos cada capacillo hasta solo 2 tercios de su capacidad. Rociar con azúcar por encima para que se forme la costra crujiente.

Horneamos con el horno precalentado a 220ºC (430ºF) con calor arriba y abajo. Enseguida que ponemos la bandeja dentro del horno bajamos la temperatura a 175ºC (350ºF) y horneamos sin abrir la puerta de 20 a 25 minutos o hasta que las veamos doraditas. Pincharemos para comprobar que están cocidas por dentro.

Una vez horneadas las magdalenas las retiramos del horno y las dejaremos sobre una rejilla durante 5 minutos. Seguidamente las sacamos de la bandeja y las dejamos sobre una rejilla hasta que estén frías por completo. Entonces ya las tendremos listas para disfrutar.

¡Probarlas, os van a encantar!