Magdalenas caseras sin levadura

Magdalenas caseras sin levadura
Estas magdalenas con copete te van a encantar. Su sabor tradicional y lo tiernas que están va a hacer que te enamores de esta receta. No llevan levadura, el copete nos ha quedado tan alto gracias a la ayuda de bicarbonato sódico y un reposo en frío de 24 horas. Pero si te da igual que no queden tan altas con ese copete, puedes hacer la receta en la misma tarde. El sabor será el mismo y estarán igual de tiernas. ¿Te animas?
Ingredientes

  • 375 gr. de harina de trigo (normal o repostería) 
  • 250 gr. de azúcar blanco 
  • 250 ml. de aceite de oliva virgen extra (o al gusto) 
  • 250 ml. de leche entera 
  • 3 huevos XL (190 gr. aproximadamente) 
  • ralladura de 1 limón 
  • medidas con cucharillas medidoras

Medidas con cucharillas medidoras:

  • 60 ml. de jugo de limón
  • 5 ml. de aroma de naranja (o ralladura de naranja)
  • 6 gr. de bicarbonato sódico
  • 1 gr. de sal

Elaboración
Batir los huevos con la sal y el azúcar hasta que dupliquen su volumen (mejor con batidora). Bajar la velocidad y sin dejar de batir, añadir la leche, el aceite (en forma de hilo) y la ralladura del limón.

Una vez quede todo bien integrado, parar de batir. Echar la harina tamizada junto al bicarbonato poco a poco y con la ayuda de una pala mezclar la masa de forma manual.

Por último, añadir el aroma y el jugo de limón y reservar la masa en el frigorífico hasta el día siguiente. Si quieres hacerla en el momento (sin dejar reposo) también la puedes hacer. Quedan igual de ricas, pero puede que el copete no nos salga tan pronunciado.

Rellenar 24 capsulas de papel con la masa (necesitaremos dos bandejas rígidas para colocarlas) y dejar reposar en el frigorífico hasta que el horno se pre-caliente a 250º.

Una vez alcance la temperatura, sacar las bandejas y esparcir un poco de azúcar por encima de cada masa. Bajar el horno a 210º y hornear hasta que estén doraditas (unos 12 a 15 minutos según el horno).

Después sacar y con cuidado de no quemarnos, sacar de dentro de los moldes de aluminio para dejarlas enfriar sobre una rejilla. Y ¡a disfrutar!