Pastel exprés-rápido, fácil y sin horno

Muchas veces cuando no tenemos mucho tiempo para estar en la cocina pensamos cómo hacer un pastel rápido, fácil y sin horno para esta ocasión especial o simplemente para sorprender a un ser querido. Pues aquí os traigo un pastel exprés que seguro gusta a todos. Es muy fácil de hacer y en poco tiempo y no tenemos que ser unos artistas en pastelería para sorprender a nuestros seres queridos con un dulce delicioso. Así que vamos a ver cómo se hace ese pastel exprés.
Ingredientes

  • 16 bizcochitos finitos tipo "lengua de gato" 

Para la crema Chantilly: 

  • 400 gr. nata para montar o crema para batir 
  • 40 gr. azúcar glas o impalpable 
  • 5 ml. esencia vainilla 

Para mojar los bizcochitos: 

  • zumo natural de frutas (piña, naranja etc.)

Elaboración
Primero se tiene que montar la nata y para eso tenemos que tener los utensilios y la nata muy fríos. Yo he puesto las varillas, el bol y la nata en el congelador para media hora. Luego se echa la nata en el bol y se empieza a batir. Cuando está por la mitas batida se añade el azúcar glas pasándolo por un tamiz.

También se pone la esencia de vainilla y se sigue batiendo hasta que la nata esté bien montada. Cuando ya empieza a formar surcos o picos se tiene que parar de batir para que no se corte la nata. Se prepara un molde rectangular, mismamente uno para hacer bizcochos.

Yo he usado uno de 26 cm de largo y 8 cm de alto. Se va a forrar con film de plástico antes y luego se empieza a colocar los bizcochitos. Se colocan 4 unidades en el fondo del molde, se van a mojar con la ayuda de una brocha, con el zumo natural de vuestra preferencia. Yo he usado zumo natural de piña.

A continuación se van a cubrir los bizcochitos con una capa de nata. Luego se pone otra capa de bizcochitos, se mojan igual con el zumo y se pone otra capa de nata. Y así hasta cuando tenemos 4 capas de bizcochitos y 4 capas de nata. La ultima capa va a ser de nata.

Se tapa la superficie con film de cocina y se lleva el pastel al frigorífico para 2 horas o si tenéis mucha prisa podéis ponerlo al congelador durante una hora. Así la nata va a endurecer y el pastel va a coger la forma del molde. La nata que ha sobrado se va a poner en el frigorífico para utilizarla al final.

Luego se saca el pastel y se va a desmoldar en una fuente rectangular de la siguiente forma:
Se le quita el film de encima, se pone la fuente encima del molde y se le da la vuelta. Se deja por unos segundos el molde así para que el pastel se caiga por su propio peso. Se levanta el molde y se le quita el film de cocina al pastel.

Se lisan los bordes con un cuchillo de punta redonda y luego por encima se cubre con la nata restante. Yo he utilizado una manga pastelera, pero podéis hacerlo como os guste. Al final he decorado el pastel con frambuesas frescas y por los laterales he pegado fideos de chocolate.

Pero la decoración la podéis hacer a vuestro gusto. Espero que os guste este pastel exprés y que lo preparéis vosotros también.