Roscas de naranja ¡riquísimas!

Hoy os traigo la receta de unas riquísimas roscas de naranja. Es una receta muy fácil y las roscas resultan tiernas, esponjosas y bien aromatizadas. Estas roscas de naranja se suelen preparar mucho en la cuaresma y en semana santa ya que es un dulce específico para estas fechas. Pero también se pueden preparar durante todo el año. A continuación, os voy a enseñar como las hice yo.
Ingredientes
  • 250 gr. de harina común 
  • 250 gr. de harina de fuerza
  • 150 gr. de azúcar 
  • 20 gr. de levadura química 
  • 100 ml. de aceite de oliva suave o de girasol 
  • 100 ml. de zumo de naranja 
  • 50 ml. de licor de anís 
  • 2 huevos 
  • 10 ml. de esencia de vainilla
  • ralladura de una naranja
  • ralladura de medio limón
Elaboración
Se tamiza la harina con un tamiz o bien con un colador. Luego se forma un hueco en una parte del recipiente para poder añadir los ingredientes. Y se empieza con añadir el aceite, luego el zumo de naranja, el licor de anís, la esencia de vainilla, los huevos, la ralladura de naranja y también la ralladura de limón y el azúcar.

A continuación, se mezclan los ingredientes con la ayuda de un tenedor hasta que se incorpora bien toda la cantidad de harina. Vamos a obtener una masa pegajosa, pero así es como tiene que estar. Vamos a dejar a reposar la masa media hora.

Una vez pasada media hora preparamos la mesa de trabajo. Primero espolvoreamos harina y sacamos la masa del recipiente. La vamos amasar un poco para darle un poco más de cuerpo y para poder formar las roscas. Una vez que ya no se pega de las manos vamos a empezar a formar las roscas.

Aún así tengamos la harina a mano porque a empezar a formarlas suele pegarse un poco, pero es normal, no podemos tener la masa muy dura porque luego las roscas van a salir duras.

Se coge un poco de masa y se forma una bolita, luego se introduce un dedo en el medio de la bolita y se forma el circulo dando vueltas a la masa entre las manos, formando un anillo, lo que es realmente una rosca. Mientras que hacemos unas cuantas, vamos a poner al fuego una sartén con abundante aceite.

Cuando está caliente se va a comprobar echando una rosca dentro. Cuando empieza a freírse la dejamos que se dore y le damos la vuelta. Una vez frita podéis romperla para ver si está hecha por dentro. Mantener la temperatura media, que no sea muy alta porque así se nos queman y se quedan crudas por dentro.

Tampoco tenerla muy baja porque luego absorbe mucho aceite. Una vez que tengamos la temperatura optima podemos empezar a freír nuestras roscas. Las dejamos que se dore por las dos partes y luego las sacamos en un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Ya que las tengamos fritas vamos a pasarlas por azúcar normal mientras que aún están calientes y la vamos a colocar en un plato o bandeja. Para mantenerlas tiernas varios días guardarlas en un recipiente o un plato, tapadas con film transparente.

Espero que os guste la receta, habéis visto que es muy fácil y nos resultan unas roscas buenísimas, tiernas y esponjosas.