Roscón de Reyes

Roscón de Reyes
En estas fechas, raro es el blog de cocina que no tiene su propio roscón de reyes, por eso aquí os dejo el mio con su receta. Espero que os guste.
Ingredientes

INGREDIENTES:

Para la masa madre:

70 gr de leche entera

10 gr de levadura fresca de panadería

1 cucharadita de azúcar

130 gr de harina de fuerza

Para la masa principal:

60 gr de leche entera

70 gr de mantequilla a temperatura ambiente

2 huevos 

20 gr de levadura de panadería

25 gr de agua de azahar 

450 gr de harina de fuerza

1 pellizco de sal

120 gr de azúcar glass a la que habremos añadido la ralladura de la piel de un limón y una naranja para aromatizar.

Para decorar:

Huevo batido

Azúcar humedecida con unas gotas de agua

Frutas confitadas al gusto.

PREPARACIÓN:

Primero procederemos a hacer la masa madre, que contribuirá a que mantenga su sabor y su textura de un día para otro. 

Lo primero desharemos la levadura de panadería en la leche templada. Mezclaremos con el resto de los ingredientes y amasaremos. Cuando esté todo bien mezclado formaremos una bola y la meteremos en un recipiente con agua templada hasta que flote, aproximadamente unos 10 min.

Entonces la masa madre ya está lista para hacer la masa principal.

Para la masa principal, mezclaremos los 20 gr de levadura de panadería desmenuzándola en la leche tibia.

Con un colador, tamizamos la harina en un bol, hacemos un hueco en el medio y añadimos los demás ingredientes: los huevos, la mantequilla, el agua de azahar, una pizca de sal, la leche con la levadura desleída y el azúcar que habíamos añadido la ralladura de un limón y una naranja. (en la receta original, ponía medio limón y media naranja, yo le puse una entera) 

Amasamos bien con una batidora de varillas o con las manos si no tenemos, hasta mezclar los ingredientes. Una vez mezclados, la trasladamos a la encimera aceitada y seguimos trabajando con las manos aceitadas hasta conseguir una masa elástica. 

Cuando la masa esté lista, formamos una bola y la metemos en un recipiente al que habremos untado con aceite para que no se nos pegue, la taparemos con papel film (también aceitado para que al subir, no se nos pegue) y la dejaremos reposar en un sitio fresco para que leve unas 5 horas o hasta que doble su tamaño.    

Una vez que la masa ha doblado su volumen, la cortamos en dos (si queremos dos roscones medianos) formamos una bola con cada uno de los trozos y las dejamos descansar cinco minutos.

Ahora vamos a formar el roscón: introduciremos los dedos en el medio de la bola que habíamos hecho y con cuidado iremos abriendo un agujero y agrandándolo poco a poco.

Si vemos que la masa tiende a encogerse, dejamos que repose cinco minutos y después de ese tiempo podremos volver a trabajarla mejor.

Una vez dada la forma de roscón, la trasladamos a la bandeja del horno y encima de un papel de hornear. Para que no se nos cierre el agujero central a la hora de hornear, pondremos en el centro un aro de los que usamos para emplatar, previamente untado con aceite o cualquier objeto redondo que pueda ir al horno.

Tapamos el roscón con un paño de algodón y volvemos a dejar que repose otra vez. Esta vez solo un par de horas o hasta que el roscón doble su volumen.

Una vez ha doblado su volumen, pintamos con huevo batido con un pincel de silicona y con mucho  cuidado de no pincharlo para que no se nos baje. Adornamos con las frutas confitadas y pondremos montoncitos de azúcar que habremos humedecido con unas gotitas de agua para que quede espeso.   

Vamos a hornearlo ahora que es importante:

Precalentamos el horno a 200º con calor arriba y abajo y metemos nuestro roscón unos 10 minutos. Seguidamente y sin abrir el horno, bajamos la temperatura a 180º y lo dejamos unos 5 minutos más

Si el roscón es mediano como este, con ese tiempo ya sale cocido pero si hacemos un roscón grande, debemos taparlo con un papel de aluminio y dejarlo unos 3 minutos más.

Dejamos enfriar el roscón encima de una rejilla. Una vez frio retiramos el aro de emplatar separándolo del roscón con un cuchillo y con mucho cuidado. El agujero central nos quedará perfecto.

Si nos gusta con nata, una vez frío es el momento de partirlo por la mitad y rellenarlo, sino, ya podemos comerlo tal cual o mojado en café, chocolate o lo que más nos guste.