Tarta de limón con galletas

Es una tarta que no necesita ni horno ni gelatina. Además es la más fácil y rápida de hacer que habrás hecho nunca. Tiene un sabor delicioso y una textura cremosa que te va a sorprender sin duda. No dejes de hacer esta tarta porque seguro que pasará a formar parte de tu recetario especial igual que lo está en el mío.
Ingredientes

  • cantidad necesaria de galletas (yo he utilizado 28 unidades en cuatro capas, depende del molde, tamaño galleta, etc.) 
  • 200 ml. nata para montar o crema de leche para batir 
  • 150 ml. zumo de limón recién exprimido y filtrado 
  • 400 gr. leche condensada 
  • 300 gr. queso crema de sabor neutro 

Molde de 18 cm x 8 cm de alto

Elaboración
En un recipiente amplio ponemos el queso crema y lo mezclamos un poco para hacerlo más ligero. Añadimos la nata, la leche condensada y mezclamos bien. Seguidamente agregamos el zumo de limón y lo integramos todo removiendo con unas varillas manuales hasta que no tenga grumos.

Probamos de sabor la mezcla y si es necesario podemos añadir más zumo de limón si queremos que tenga sabor más intenso. Tranquilamente podemos poner hasta 200 ml. de zumo de limón filtrado.

Una vez que la crema esté a nuestro gusto de sabor ya la tenemos lista para montar la tarta en el molde. En el fondo de un molde desmontable ponemos una capa de galletas, vertemos una capa de crema por encima y la extendemos bien.

Luego seguimos poniendo capas de galleta y encima capas de crema hasta que finalicemos con una capa de crema por encima. Alisamos bien y dejamos tapado en la nevera unas 8 horas o mejor, de un día para el otro.

Una vez que la tarta haya estado el tiempo necesario en la nevera la desmoldamos y alisamos el lateral con una espátula si es necesario. Luego decoramos con un poco de piel rallada de limón por encima y con un cordón de galleta molida por todo alrededor. En el centro colocamos un trozo de limón, unas hojas de menta al lado y lista para disfrutar.

¡Probarla, os va a encantar!