Tarta de queso con chocolate ruby sin horno (para San Valentín)

Tarta de queso con chocolate ruby sin horno (para San Valentín)
Esta tarta de queso con chocolate ruby es una versión de la tarta de queso a los 3 chocolates que seguro has probado alguna vez. Si te gusta este tipo de tartas, seguro que con este chocolate rosa, algo afrutado, y la combinación de chocolate blanco y el negro de la base, te va a encantar. ¿Te animas a sorprender a tu pareja con esta receta?
Ingredientes

Para la base:

  • 125 gr. de galletas Lotus (16 unidades) 
  • 60 gr. de chocolate negro para repostería (70% cacao) 
  • 25 gr. de mantequilla sin sal 
  • 2 cucharas medidoras (de 5 gr.) de cacao en polvo 100% sin azúcar 

Para la tarta de queso:

  • 400 gr. de queso crema Philadelphia 
  • 400 gr. de nata para montar 
  • 250 ml. de leche entera (o la que uses en casa) 
  • 120 gr. de chocolate ruby (yo he usado 40% cacao) 
  • 120 gr. de chocolate blanco de repostería 
  • 60 gr. de azúcar blanco granulado 
  • 3 cucharas medidoras (de 1 gr.) de colorante líquido rojo 
  • 2 sobres de preparado para cuajadas (puedes utilizar agar-agar o gelatina neutra, solo necesitáis leer las instrucciones del fabricante y añadir la cantidad equivalente para espesar 1 litro de líquido)
Elaboración
Para base:
Trocea las galletas hasta hacerlas polvo, mezcla con el chocolate fundido (con la mantequilla) y añade el cacao. Echa en el fondo del molde, aplasta para que no queden agujeritos y deja enfriar en la nevera.

Para la tarta de queso:
Ahora mezcla y calienta a fuego suave (solo para que todos los ingredientes se integren bien, importante que no llegue a hervir) la leche, el azúcar, el queso, la nata y los sobres de las cuajadas. Una vez estén todos bien mezclados, la mezcla será suave tipo un yogur, apaga el fuego y echa en una jarra medidora, para dividir en tres partes iguales.

Pon al fuego 1/3 de la crema y deja que hierva 2 minutos (o en su caso, lo que nos indique el fabricante del producto que utilicemos para espesar). A continuación, apaga el fuego, echa 80 gr de chocolate ruby, 2 ml. de colorante y remueve hasta integrar.

Sirve lentamente, sobre la base de galletas y deja enfriar en el congelador, hasta que terminemos con el segundo paso. Repite el paso anterior con el resto de chocolate ruby, 1 ml de colorante y 40 gr de chocolate blanco.

Antes de servir en el molde, araña con cuidado la capa anterior, para que se agarre entre ellas y no se separen al cortar. Por último, repite los anteriores pasos, con el chocolate blanco y deja que temple antes de tapar y dejarla en el frigorífico hasta el día siguiente.

Pasado el tiempo, desmolda y adorna la tarta como más te guste (yo lo hice con con un poco de nata montada, corazones y virutas de chocolate ruby, y unas hojitas de hierbabuena para darle un poco de color). ¡A disfrutar!