Tarta de queso La Viña (increíblemente deliciosa)

La tarta de queso «La Viña» se hizo famosa en todo el mundo. Fue el mismo restaurante de San Sebastián que la hizo conocida. Su textura tan cremosa y el sabor tan exquisito te hace enamorar desde el primer bocado. Sobre todo a los que nos gusta el queso y los postres hechos con este delicioso ingrediente. La receta es muy fácil y rápida, no tiene ninguna complicación. Es ideal para cualquier tipo de ocasión o cuando nos apetece un postre fácil y delicioso.

Ingredientes

  • 500 gr. queso crema 
  • 500 ml. nata liquida o crema para batir 
  • 3 huevos calibre L 
  • una taza de azúcar (210 gr.)
  • 2 cucharadas colmadas harina (50 gr.)
  • una cucharadita esencia vainilla (opcional)

Elaboración

Los ingredientes tienen que estar a la temperatura ambiente. El horno se precalienta a 200-210ºC con calor arriba y abajo. En un bol grande se echa el queso crema, el azúcar y la esencia de vainilla. Se van a batir hasta que se obtiene una mezcla muy cremosa.

Luego se añaden los huevos de uno en uno. Es decir, se rompe un huevo en un bol pequeño y luego se añade en la mezcla. Se va a batir hasta que esté incorporado y luego se echa el siguiente. Cuando los 3 huevos están integrados en la mezcla se añade la harina tamizada. Se incorpora batiendo a velocidad baja con las varillas.

A continuación se añade poco a poco la nata liquida o crema para batir, mientras que se sigue batiendo. Cuando la nata ya está incorporada se deja de batir. Se va a forrar el molde con papel de horno de la siguiente manera: se moja bien el papel de horno y se arruga.

Luego se seca y se coloca dentro del molde. Yo he utilizado un molde redondo desmontable con un diámetro de 22 cm y 4 cm de altura. Se vierte dentro del molde la mezcla para la tarta de queso. Se lleva al horno para unos 50-55 minutos aproximadamente o hasta que la tarta esté cuajada. Si está muy dorada por encima antes del tiempo se puede tapar con papel de aluminio. Así evitaremos que se queme.

Una vez horneada la tarta de queso se apaga el horno y se deja dentro unos 10 minutos más con la puerta entreabierta. Luego se puede sacar y dejarla que enfríe a la temperatura ambiente. Durante el horneado la tarta suele subir bastante de volumen pero al enfriarse va a bajar.

Eso es absolutamente normal ya que no lleva polvos para hornear. Cuando está fría se lleva para unas cuantas horas al frigorífico, o mejor para toda la noche. Luego se puede desmoldar. Se le quita el anillo al molde y luego el papel de horno. Con cuidado se coloca la tarta sobre la fuente donde se va a servir. Se puede decorar con un poco de azúcar glas o dejarla tal cual. Está igual de deliciosa.