Salmorejo cordobés sin gluten

Llega el calor y con este salmorejo cordobés sin gluten los celíacos podrán disfrutar también del plato estrella del verano. En época estival es tradicional en España consumir alimentos ligeros como ensaladas, gazpacho o salmorejo, ricos en vitaminas y muy refrescantes. Como sabes, de gazpachos y salmorejos hay múltiples versiones a partir de una serie de ingredientes comunes. Los más típicos son los de Andalucía, pero incluso dentro de esta Comunidad hay versiones locales, como el gazpacho cordobés o el salmorejo de Córdoba. Existen variantes comerciales de ambas cremas de tomate. Para los celíacos hay muchas opciones de gazpacho en el supermercado pero no hay tantas marcas que ofrezcan salmorejo sin gluten. Esto es debido a que el pan es un ingrediente esencial y normalmente lo incluyen elaborado con harina de trigo.

Ingredientes

  • 1 kilo tomate maduro 
  • 1 ó 2 dientes de ajo 
  • 200 gr. pan sin gluten 
  • 30 ml. vinagre de manzana (opcional) 
  • 150 ml. aceite de oliva 
  • 2 huevos duros 
  • 150 gr. virutas de jamón ibérico

Elaboración

Paso 1: Empieza por partir los tomates, previamente enjuagados. Quítales el corazón con mucho cuidado de no cortarte. Córtalos a trozos que no hace falta que sean muy pequeños ni que sean perfectos. Empieza a triturar y cuando reduzca el volumen añade el resto, sino es posible que no quepa todo el tomate en el vaso triturador. Cuela con un colador fino para que no quede ninguna pepita ni ningún trozo de piel.

Paso 2: Cuando tengas el tomate bien fino ponlo de nuevo en la batidora. Ahora pela un ajo mediano. Si te gusta mucho el ajo puedes echarle dos pero con uno ya se nota y queda muy suave. En casa nos gusta sólo con uno. Corta el ajo a trocitos y ponlo dentro de la batidora, con el tomate.

Paso 3: Quita la corteza al pan de molde sin gluten. El salmorejo suele ser espeso y se le echa entre 150 y 200 gramos de pan, según el gusto de cada uno. Corta el pan a trozos más pequeños y a la batidora.

Paso 4: Y ahora añade 30 ml de vinagre de manzana y tritura. El vinagre es opcional porque el auténtico salmorejo no lleva pero el de manzana es muy suave y le da un toque muy rico.

Paso 5: Por último echa una cucharadita de sal y el aceite. Emulsiona todo con la batidora y llévalo por un par de horitas, mínimo, a la nevera, para que esté bien frío.

Cuando ya lo vayas a servir pon el salmorejo en un bol o un plato hondo, añade un poco de huevo duro por encima y después unas virutitas de jamón, que si es ibérico mejor que mejor, y ya lo tienes listo para disfrutar.