¿Quieres tener tu sofá ideal? Sigue estos 4 pasos

¿Quieres tener tu sofá ideal? Sigue estos 4 pasos
¿Acaso puede encontrarse o confeccionarse el sofá perfecto? ¿No suena algo pretencioso? Yo diría que sí, pero si se tratase de un sofá exclusivamente para mí pensaría que no lo es, pues claro que tengo y he tenido en mi mente la imagen borrosa de lo que sería mi sofá perfecto, y en este post en 4 sencillos pasos te ayudaré a encontrarlo, o quizás mejor dicho, a crearlo, pues nada podría ser más perfecto que algo que tú mismo/a imaginaste y pediste.
1. Extensión para máxima comodidad: Un sofá debe ser cómodo, y más aún si deseas que sea perfecto. Para ello procura que sus extensiones sean suficientemente grandes para que tú tomes una siesta deliciosa de la mejor forma posible. Trata de que el sofá tenga de largo al menos 90 cm, y si el salón lo permite, incluso más.

2. Juego de colores: Los colores, ¡vaya que importan! Producen estímulos inconscientes bastante punzantes e inmediatos que moldean nuestra sensación, emoción o sentimiento al verlo. La armonía de los colores siempre será indispensable en la decoración de cualquier hogar, y si la perfección es lo que buscas, trata de que el sofá rime con los matices de las paredes, la alfombra y las mesas, dándole siempre un toque más claro que a todo lo demás, principalmente que a las paredes, así el contraste del sofá será mucho mayor y su color tenue lo hará expresar comodidad, como un llamado travieso a dormir o relajarte.

3. El tejido es la base: La tela es el factor clave, debe cumplir con tus necesidades y preferencias, debe estar de tu lado. Puedes probar con cuero si deseas mayor elegancia y un salón más ejecutivo en el que la comodidad estará pero por pocas horas. En caso de querer tomar siestas y relajarte bastante seguido el terciopelo, el lino, el castor y algodón son opciones bastante prudenciales.

4. Proporción techo-sofá: Este tema es estético y ayudará a que tu casa se vea más espaciosa, o al menos en el lugar donde esté el sofá. Si tu techo es bajo, procura colocar un sofá de baja altura, la idea es dar la impresión de que el techo está alto, algo que reflejará comodidad y seguridad. En caso de que tu techo sea alto en verdad, trata de que el sofá le dé presencia al lugar, sea un protagonista principal.